Las viviendas de protección oficial fueron ideadas para asistir a las necesidades de vivienda de las familias o de los jóvenes con recursos económicos limitados. Lo normal sería que cuando esas familias o jóvenes alcanzasen una situación más holgada, buscasen un piso en el mercado libre y cediesen su vivienda a otros con mayor necesidad. Aunque no es lo más habitual, sí que ocurre.

En los dos últimos años, medio centenar de propietarios de VPO de Euskadi han vendido sus viviendas al Gobierno vasco para buscarse un techo en el mercado libre. Durante ese mismo periodo, en Euskadi se terminaron más de 9.500 VPO.

En el caso de detectarse un fraude, el Gobierno vasco obliga al propietario a vender el piso
No obstante, la mayoría de los casos se deben a la detección de  un fraude, como el alquiler ilegal o la compra de una segunda vivienda. Entonces, se les obliga a vender. «Es verdad que desde que existe el servicio de inspección de VPO se han incrementado los casos, admiten en el Departamento de Vivienda.

Tres preguntas sobre la venta de pisos protegidos

1¿Quién compra la vivienda? Cuando un propietario decide vender su piso protegido es el Gobierno vasco quien tiene que comprarlo, al mismo precio al que se compró, más la lógica subida de la vida.

2 ¿Cómo hace la compra? El Gobierno vasco compra el piso a través del Servicio de Tanteo, integrado en la Sociedad Pública de Gestión de Viviendas en Alquiler, que es la empresa del Departamento de Vivienda que también gestiona el programa de viviendas vacías Bizigune.

3¿Quién se queda el piso? El Departamento de Vivienda asigna la vivienda a una de las personas apuntadas en el registro de Etxebide que tenían opción a acceder a ese piso en el momento en que se produjo el sorteo.

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