Revueltas en Tailandia
Imagen de Channel 5, que muestra al primer ministro tailandés, Somchai Wongsawat, durante el discurso dirigido a la nación (EFE).

La oposición y el Ejército piden su cabeza, pero el primer ministro de Tailandia, Somchai Wongsawat, se mantiene firme. Horas después de que miles de manifestantes tomaron el aeropuerto internacional de Bangkok exigiendo la renuncia del Gobierno, propuesta que fue avalada por la máxima autoridad militar, Wongsawat se niega a dimitir y disolver el Parlamento.

"Fui elegido en una democracia bajo la monarquía constitucional", apuntó el gobernante tailandés, al tiempo que ordenó a los responsables de las fuerzas de seguridad que cumplan su cometido, que restablezcan la normalidad en el país y que lleven ante la justicia a todos los alborotadores. 

Esto no es una asonada; el Gobierno continúa teniendo total autoridad

A los líderes y seguidores de la Alianza del Pueblo para la Democracia, que piden su dimisión con protestas desde mayo, les pidió que paren sus movilizaciones y que desalojen la sede del Gobierno y el aeropuerto internacional de Suvarnabhumi, el principal del país, que
ya ocuparon el 26 de agosto y que volvieron a ocupar esta madrugada. Allí permanecen bloqueados más de 100 españoles, cuyos vuelos han sido cancelados
 

Wongsawat, que este jueves se reunirá de urgencia con su Gabinete para arbitrar medidas con las que controlar la situación, se ha dirigido a la nación después de que el jefe del Ejército, el general Anupong Paochinda, llamara al primer ministro a disolver el Parlamento y convocar elecciones.

Paochinda descartó una vez más la posibilidad de un golpe de Estado porque, "si fuese la solución, lo daría", así como el recurso de la fuerza con los manifestantes. "Esto no es una asonada. El Gobierno continúa teniendo total autoridad. Estos puntos son la vía para solventar el problema que ha sumido al país en una profunda crisis", manifestó Paochinda en conferencia de prensa.

Un muerto en los disturbios

Sin embargo, el conflicto se agrava y los disturbios ya han costado la vida a una persona. Al parecer, una banda de partidarios del Gobierno tailandés ha asesinado a un activista antigubernamental en la ciudad Chiang Mai, al norte del país, según la Policía. Además, varias explosiones registradas en los aeropuertos de Bangkok han dejado ocho heridos.

"Al llegar a Bangkok estuve tres horas sin poder salir de la terminal. Cuando por fin llegó el coche que me tenía que recoger, estuvo varias horas retenido por los manifestantes", explica a 20minutos.es Carlos Hugo García, un español que ayer viajó a la capital tailandesa.

"A la salida del aeropuerto vi en la carretera a miles de manifestantes, algunos armados, avanzando hacia la terminal mientras que el Ejército se echaba atrás sin resistencia", añade. La crisis política en Tailandia se remonta a las elecciones parlamentarias del año pasado, que ganaron los mismos políticos que fueron desalojados del poder por el golpe militar de 2006.