La titular de Igualdad declaró en un acto de homenaje a las víctimas que había que reforzar la confianza de las mujeres en el sistema para que se atrevan a denunciar a sus agresores.

'La violencia de género está enraizada en las capas más profundas de la cultura de la desigualdad, allí donde beben los violentos para hacer de sus ideas tormentas y de sus propuestas, lluvia ácida que arrasa con la convivencia pacífica en las relaciones entre hombres y mujeres', declaró la ministra.

El Gobierno estima que unas 400.000 sufren malos tratos por parte de sus parejas o ex parejas en España y que las denuncias corresponden a una minoría de las mismas, según la macroencuesta del Instituto de la Mujer elaborada en 2006.

Igualdad reveló que sólo 13 de las fallecidas en 2008 habían denunciado a su agresor y que dos de ellas retiraron la denuncia.

El número de muertes ya iguala la mejor cifra anual registrada desde que entró en vigor la Ley Integral contra la Violencia de Género en 2004, aunque es ligeramente mejor que la del año 2007 cuando 69 mujeres habían fallecido en estas mismas fechas, según datos de Igualdad.

Aído también puso de manifiesto el incremento de la violencia entre la población extranjera inmigrante, donde las mujeres 'tienen más dificultades para romper con el agresor'. Casi la mitad de las fallecidas este año - un 45,6 por ciento - eran extranjeras, al igual que un 40,4% de los agresores.

Tres años después de que se aprobara la ley, el Gobierno continúa adoptando medidas para paliar la violencia de género, entre ellas la implantación de una pulsera electrónica a los agresores por violencia de género, una medida que pretende impulsar la lucha contra los malos tratos a las mujeres tres años después de aprobarse la ley.