Creyó haber dado con un astuto plan, y al final terminó en la cárcel. Un juzgado de lo penal de Bilbao ha condenado a tres años y tres meses de prisión por mobbing inmobiliario al hostelero que cedió el primer piso de un palacete en Neguri a un clan gitano para hacer la vida imposible a la familia que vivía en la planta baja. Quería obligar a los inquilinos a marchar del inmueble para hacerse con la propiedad de la Casa Tangora.

Ocurrió entre 2003 y 2004. En la planta de abajo del palacete vivía un matrimonio con su hijo que sufrió las inclemencias de la familia que el condenado metió en el piso de arriba. Padecieron robos, fiestas de madrugada, amenazas de muerte, destrozos de sus coches... "Caían ríos de aguas fecales del techo", denunció la mujer en el juicio .

Caían ríos de aguas fecales del techo", denuncia la familia


 

La víctima explicó que su familia requirió tratamiento médico para superar la angustia y estrés provocado por sus vecinos de arriba.

Se trata de la primera condena por mobbing inmobiliario en Euskadi y la segunda en el conjunto del Estado, tras una sentencia este año en Barcelona . "Es un plan torticero que tenía como fin que los vecinos vendieran su vivienda o que ejecutaran las obras que pretendía el inculpado", asegura la sentencia.

La jueza cree que se trata de un "plan torticero"

 

Desbarata así la defensa del acusado: que se apiadó de una familia sin recursos económicos. El condenado cobraba un euro de renta mensual a la familia gitana. La jueza también ha prohibido al inculpado, natural de Erandio, vivir en Getxo en los próximos cinco años.

La magistrada ha impuesto penas de entre tres y cuatro años de prisión a tres miembros de la familia gitana.

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