Una vecina de un pueblo de León, Dora Antón, es la encargada de rezar el rosario en el pequeño camposanto del pueblo, rodeada de sus paisanos. La razón: El enfrentamiento que mantiene el pueblo de Moscas del Páramo con el Obispado de Astorga por el presunto 'cambiazo' de la cruz de plata de la localidad, lo que ha derivado en que la ausencia de párroco desde 2006.

No habrá cura nuevo hasta que el pueblo pida perdón

Esta vecina devota es pues, desde hace dos años y medio, la que ejerce en la práctica como sacerdote, sustituye al párroco y dirige el rezo del rosario en la iglesia de la pequeña villa.

El antiguo párroco de la localidad, Felipe Pérez, decidió abandonar el pueblo por las divergencias que tenía con los vecinos, informa El Mundo.

Durante una celebración, los vecinos se negaron a sacar en procesión la cruz tras sospechar que "la de plata había sido sustituida por una de hojalata". En su lugar, pasearon por las calles una fabricada con dos palos. El cura no transigió se marchó.

Desde entonces, el obispado se niega a reponer la figura del cura mientras los vecinos no se retracten, pidan perdón y, sobre todo, retiren la denuncia por la supuesta sustracción de la cruz de plata.