'Adoration'
Atom Egoyan durante la presentación de su última película en la Seminci.

Mirar a su hijo de 15 años y plantearse cuáles serán sus inquietudes y cuáles eran las que él tenía cuando contaba con esa edad es lo que llevó al director Atom Egoyan a crear Adoration, su última película presentada a concurso en la Sección Oficial de la Semana Internacional de Cine de Valladolid.

"Cuando yo tenía esa edad me encantaba escribir y montar obras de teatro para enseñárselas a mis amigos. Hoy soy consciente de que con las nuevas tecnologías un público tan reducido ya no es interesante, lo bueno es conseguir una repercusión global", afirmó Egoyan en Valladolid.

Ese mundo global es parte de la película, recibida con división de opiniones entre los espectadores, en la que se presenta una historia irreal creada por un joven adolescente y su profesora de francés que se toma de partida para encontrar la propia historia y vida del protagonista.

"Soy consciente de que para entender muchos aspectos de mi película hay que verla dos veces, sobre todo por ese mundo virtual que se monta el protagonista", reconoció el director.

Egoyan, que está estrechamente vinculado a la Seminci y ha presentado aquí toda su filmografía, reflexiona en este trabajo sobre la "multitud de opiniones" que se juntan en Internet y la capacidad de hacerse creíbles que tienen aunque no tengan ningún fundamento.

Pero las nuevas tecnologías no son el único tema de este trabajo. La historia también deja espacio para reflexionar sobre el terrorismo y sus consecuencias a través de la vida ficticia que vive el protagonista, Simon, frente a sus compañeros de instituto y de Internet.

Ese mundo virtual, que nace como un experimento teatral, parte de una noticia de un periódico en la que se habla de un terrorista que obligó a su novia embarazada a montar en un avión con una bomba en su equipaje de mano. Tras la muerte accidental de sus padres, Simon decide apropiarse de esta historia y contarle a todos que ese terrorista es su padre y la novia embarazada su madre.

Una profesora con un pasado oculto, un hermano que tuvo que sacrificar su vida para cuidar del hijo de su hermana muerta y un abuelo que aparece como un buen hombre y que oculta una personalidad dañina son el resto de personajes de una historia densa y dura sobre la realidad actual.

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