Nicole Kidman y Keith Urban
Nicole Kidman y Keith Urban, en una foto de archivo (ARCHIVO). ARCHIVO

Una de las actrices más celosas de su intimidad, Nicole Kidman, ha decidido hablar, en la que es su primera entrevista tras el nacimiento de su hija. Sin embargo, la pequeña, por la que llora "de alegría cada día", no es el único tema que trata en su intervención, sino que también habla de la difícil etapa que vivió durante la adicción al alcohol de su marido, el cantante Keith Urban, por la que estuvo interno en una clínica.

Nos dimos cuenta de su problema con el alcohol tres meses después de casarnos

"El alcoholismo de mi marido fue una etapa terrorífica", reconoce.

De esta manera, Kidman abre su corazón a los lectores de la revista femenina Parade en la que explicó: "Nos dimos cuenta de su problema con el alcohol tres meses después de casarnos y vimos que era un gran problema", destaca en la entrevista.

Y para solucionarlo, puntualiza, "nos unimos mucho más desnudando nuestras almas el uno con el otro" para superar esta fase en la que vivieron "10 años de matrimonio en sólo tres meses", según lo describe la actriz, por lo intenso de los momentos. "Vas y vuelves al infierno cuando la adicción toma el mando de tu vida, esto es aterrador", comenta.

Y es que la intérprete de Las horas, habla en plural cuando trata el problema de Urban, porque ella se lo tomó como algo propio e incluso acompañó a su marido a la clínica Betty Ford de California.

"Era un lugar lleno de paz", comenta sobre la experiencia que duró 90 días. Allí, dice, descubrió cuáles eran sus sentimientos por su esposo: "Lo amo profundamente, y él ha hecho un trabajo asombroso, y es un marido asombroso, por eso estoy muy, muy agradecida", comenta.

Pero aún queda una dura etapa ya que ambos trabajan "cada día" para que el cantante no vuelva a recaer.