Detenciones
La Policía Nacional actúa en Navarra. (EFE) EFE

Los cuatro etarras detenidos por su supuesta permanencia a ETA llevaban en apariencia una vida normal. Según ha podido saber el Ministerio de Interior , tenían domicilio propio y trabajaban en empresas como cualquier ciudadano más.

Sólo Aurken Sola Campillo estaba fichado por la Policía. Este pamplonés de 29 años ya había pasado por dependencias policiales en 2002 por pertenecer al 'comando Urbasa'. El grupo se dedicaba a recabar informaciones sobre los objetivos de ETA en Navarra. En 2005 fue condenado por la Audiencia Nacional, pero en poco más de un año salió de prisión.

Uno de los arrestados trabajaba en el sector de la energía eólica
Araitz Amatria Jiménez se encontraba oficialmente estudiando en Valencia. Esta empleada del Auditorio de Barañáin había dejado su trabajo en la programación de la web municipal para vivir en Levante. A sus 26 años ya formaba parte de la asociación Sortzen-Ikasbatuaz, que agrupa a padres de las ikastolas públicas de Navarra.

El tercer detenido es Xabier Rey Urmeneta, novio de Araitz Amatria, que vivía en la céntrica calle de San Nicolás. Rey Urmeneta se adhirió en el año 2007 a una manifestación convocada en el mes de febrero en San Sebastián en contra de la declaración como terroristas de las organizaciones Jarrai, Haika y Segi. También es natural de Pamplona y tiene 26 años.

Finalmente, Sergio Boada Espoz, pamplonés de 29 años, fue detenido en la localidad de Añorbe, donde residía desde hace unos dos años con su novia y, según diversas informaciones, trabajaba en el sector de la energía eólica.

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