La revisión de los edificios del casco histórico y Pescadería y de los que superan los 40 años va con retraso. Así lo revelan los últimos datos del plan de Inspección Técnica de Edificios (ITE), que en algo más de tres años de funcionamiento sólo ha llegado al 5% de los inmuebles previstos por el Gobierno local.

Desde la Concejalía de Rehabilitación se había marcado como objetivo la inspección de 3.000 edificios por año, pero el informe municipal muestra que apenas se alcanza una media de 163 chequeos anuales. El plan, que se puso en marcha en el primer trimestre de 2005, ha conseguido pasar examen a 654 casas. De ese total de expedientes, según datos facilitados por el Ayuntamiento, sólo se ha llegado a completar los trámites en 397 casos, en los que 80% han pasado correctamente las exigencias de los técnicos y en el 20% restante han sido desfavorables. Otros 257 edificios siguen a la espera de finalizar todo el papeleo.

Trámite largo

La Inspección Técnica de Edificios es un proceso largo y en muchos casos, laborioso. Es el Ayuntamiento el que da el primer paso, con el envío a los domicilios de una carta en la que se indica que un edificio debe someterse a revisión. Después son los propietarios, a través de la comunidad de vecinos, los que encargan a un técnico la elaboración de un estudio en el que se revisa el estado del interior y exterior del inmueble (tejado, fachada, humedades, cornisas, balcones...). Si el informe es negativo, los dueños tienen un año para hacer las obras pertinentes. Vencido ese plazo, los que no hagan caso a las exigencias municipales se exponen a la imposición de multas que van de los 300 a los 6.000 euros.

Sin embargo, los retrasos burocráticos y la falta de acuerdo de las comunidades de propietarios provoca que la inspección no llegue, lo que puede afectar a la seguridad de un edificio.

El proceso

  • ¿Qué edificios? Según la ordenanza de Rehabilitación deben revisarse los inmuebles catalogados y los de más de 40 años, aunque el Ayuntamiento no cuenta con un registro de número de viviendas.
  • ¿En qué consiste? Se chequea la seguridad de elementos como el tejado, fachada, cornisas... El informe lo paga la comunidad de vecinos.
  • ¿Por cuántos años? Tras subsanar las deficiencias, la inspección tiene una validez de diez años.
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