Un militar que ha estado hospitalizado con coronavirus: "Los sanitarios usaban bolsas de basura y tenían que reutilizar las batas quirúrgicas"

  • Juan, nombre ficticio, relata su ingreso en un hospital y su aislamiento domicilario desde el pasado lunes.
  • El Ejército contabiliza 208 casos de militares que han dado positivo en coronavirus.
  • 3.400 militares participan en la Operación Balmis de lucha contra el Covid-19.
Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) realizan este viernes tareas de desinfección en la residencia de ancianos Marvi Park de Barcelona
Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) realizan tareas de desinfección en la residencia de ancianos Marvi Park de Barcelona
EUROPA PRESS/D.ZORRAKINO

Juan (nombre ficticio) lleva 18 años como militar (tiene 38) y su trabajo discurre en un cuartel de Barcelona entre simuladores. Es relativamente joven y no presenta patologías previas. 

Pero un curso de conducción de ambulancias para el que tuvo que trasladarse a Madrid ha derivado en una experiencia vital que poco tiene de ficticia: dar positivo por coronavirus y estar ingresado 8 días en el hospital con neumonía y mascarilla de oxígeno. 

"Me impresionó ver como Juan estaba aislado y separado del resto del hospital junto a los demás enfermos de Covid-19"

En cifras oficiales facilitadas el pasado martes 31 de marzo, las Fuerzas Armadas Españolas acumulan 208 militares contagiados por coronavirus. La cifra de efectivos en cuarentena es variable. 

También, el pasado martes, falleció el primer militar por Covid-19. El subteniente Palencia trabajaba en la base aérea de Cuatro Vientos (Madrid) y no estaba destinado a la Operación Balmis de lucha contra el coronavirus en la que participan 3.400 militares principalmente en tareas de desinfección de infraestructuras críticas, de seguridad, de información y de logística. 

Juan, como prefiere que le llamemos, tampoco forma parte del operativo Balmis. En su caso, llevaba desde el pasado mes de octubre destinado en Madrid, realizando una formación junto a otros compañeros. El pasado 11 de marzo regresó a Barcelona tras suspenderse todas las clases por el avance de la epidemia de coronavirus. Al día siguiente de llegar a casa, comenzó a tener fiebre.

10 días con fiebre y pico de 40 y medio

Esta no bajaba de 38 y durante 10 días estuvo enfermo en casa hasta que llegó un momento en el que su pareja comprobó que tenía una temperatura de 40 y medio de fiebre. Entonces, llamaron al médico, que les respondió en tres horas y que le indicó acudir a Urgencias. 

El pasado día 21 de marzo era ingresado en una clínica privada. En los días precedentes, llamaron en diversas ocasiones a los teléfonos de atención médica, y tras una o dos horas esperando, desistían.

"Es la primera vez en mi vida en la que me hospitalizan", relata a 20minutos.es desde su domicilio, en el que se encuentra confinado desde el pasado lunes y donde ha de pasarse las próximas dos semanas aislado en una habitación. 

¨A los sanitarios les faltaba de todo.
Iban muy justos de material"

"Estuvieron a punto de intubarme", rememora Juan junto a su pareja, que no tiene síntomas del virus y con la que hizo vida de matrimonio hasta su ingreso. Ahora, este militar mantiene la distancia de seguridad con su mujer y usa mascarillas y guantes. Tiene sus propios vasos, cubiertos, platos y basura propia dentro de la habitación.

Ingreso aislado

En el tiempo que ha estado ingresado no tuvo visitas pero pudo comunicarse con el exterior por móvil. Su pareja solo pudo visitarlo durante "cinco minutos" cronometrados, en los que pudo dejarle muda, pijama y cepillo de dientes. 

Juan pudo comprobar como los sanitarios que le han atendido no tenían suficientes medios de protección: ¨Les faltaba de todo. Usaban bolsas de basura y las batas quirúrgicas las reutilizaban. Iban muy justos", recuerda. 

Doble confinamiento: en casa y en una habitación

Desde el alta hospitalaria, recibe llamadas de control por parte de los doctores. A su pareja no se le olvida cuando le informaron de que tendría que pasar "24 horas en vigilancia intensiva y, en caso de no mejorar de la neumonía bilateral que presentaba, ser intubado". 

Ella también refiere la impresión que le causó ver como su compañero "estaba aislado y apartado" del resto del centro, al igual que los otros enfermos de lo mismo, de Covid-19.

Y aunque ahora se sienten aliviados, ella resalta: "Ha habido momentos en los que nos hemos sentidos muy desamparados". Por suerte, la pesadilla parece que terminó para esta pareja. 

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