El grupo financiero holandés ING salió este viernes al paso de los rumores que indican que necesita capital de manera urgente, pero no logró frenar el desplome de sus títulos, que terminaron la sesión bursátil con una caída del 27% en la Bolsa de Holanda.

"La posición de capital de ING están
en línea con los objetivos establecidos a pesar de las turbulencias en los mercados durante el tercer trimestre", señaló la entidad en un comunicado emitido pocos minutos antes del cierre de la bolsa.

La posición de capital de ING están en línea con los objetivos establecidos a pesar de las turbulencias
Según los medios locales, el Gobierno holandés podría estar ultimando una operación de rescate (que se anunciaría durante el fin de semana), aunque también apuntan la posibilidad de una emisión de nuevas acciones o la supresión del dividendo.

Tanto el Ejecutivo holandés como los portavoces de la entidad rehusaron pronunciarse sobre "rumores". El grupo reconoció, en cualquier caso, que sus resultados del tercer trimestre se han visto afectados por la crisis y adelantó que, según datos aún provisionales, tuvo unas pérdidas entre julio y septiembre de 500 millones de euros.

En España, el gigante holandés es conocido principalmente por la marca ING Direct, con la que ha tenido un gran éxito a la hora de captar depósitos. Éstos se rigen por la legislación holandesa, que garantiza hasta 100.000 euros de los ahorros por titular en caso de quiebra de un banco.

Una situación "sin precedentes"

Según la entidad, la evolución del negocio entre julio y septiembre fue "sólida" teniendo en cuenta las circunstancias del mercado. La situación actual de los mercados financieros "no tiene precedentes", destacó el consejero delegado de ING, Michel Tilmant, en un comunicado.

Tilmant recalcó que su modelo de negocio es "sólido", pero hizo hincapié en que la crisis es de tal gravedad que hasta las compañías más saneadas están notando sus efectos. Dejó claro, en cualquier caso, que ING tiene una estrategia a largo plazo, un planteamiento del negocio disciplinado y una gestión de riesgos prudente.