Zapatero, reunido con los representantes de los grandes bancos
Zapatero, reunido con los representantes de los grandes bancos (AGENCIAS). AGENCIAS

Esta será una semana de reuniones en Moncloa. A la anunciada entre el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y el líder de la oposición Mariano Rajoy, se le unirán dos más, una con los dirigentes de los principales bancos del país para buscar soluciones que reactiven la economía y otra con los agentes sociales.

La reunión con los representantes de la banca ha arrancado a las 17.00 horas en el Palacio de la Moncloa con el objetivo de analizar cómo está funcionando el sistema financiero español ante la actual situación económica. Acudirán los representantes del Banco de Santander, del BBVA, del Banco Popular, de Cajamadrid, de La Caixa y de Unicaja.

Pretende alentar a las entidades bancarias para que atenúen las restricciones al crédito
El presidente buscará en esa cita que
la banca se alíe con el Gobierno para insuflar un balón de oxígeno tanto al consumo como a la producción mediante la concesión de más créditos, tanto a los ciudadanos como a las empresas.

En la tercera de las reuniones, Zapatero se reunirá con los agentes sociales. En esta cita se analizara la manera de frenar la subida del paro. A esta última cita acudirán los presidentes de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y de Cepyme, Jesús Bárcenas, así como los líderes de los dos principales sindicatos: Cándido Méndez, de UGT, y José María Fidalgo, de CCOO.

Reunión en Bruselas

Tras la 'mini-cumbre' del sábado entre los líderes de Gran Bretaña, Italia, Francia y Alemania en la se trató de buscar una imagen de cohesión y de unidad ante la crisis financiaera, mañana lunes se reúnen en Bruselas los ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin) como preámbulo al Consejo Europeo que se celebrará el 15 de octubre.

Será, asimismo, una semana en la que empezará a rodar el plan Bush, proyecto de rescate que el presidente de los EE UU ha logrado aprobar a la segunda y que prevé una inyección de 700.000 millones de dólares de dinero público para la compra de los llamados fondos tóxicos y de entidades en riesgo