El popular Homer Simpson intentará votar a Barack Obama en las próximas elecciones... Pero no podrá. La máquina en donde se emite el voto sólo le permitirá apoyar al candidato republicano, John McCain.

Los Simpson, una serie de televisión caracterizada por sus agudas críticas sociales y políticas, ha irrumpido en las elecciones a la presidencia de EE UU con este polémico capítulo.

El origen del gag está en la empresa que, desde 2002, se ocupa de las máquinas en la que los norteamericanos emiten sus votos: Diebold. Una empresa bastante ligada al partido republicano hasta el punto de que dió fondos a la campaña del actual presidente George W. Bush.