Galicia registra el ritmo medio anual legislativo más bajo en 20 años, aunque repunta en la recta final del mandato

El tercer mandato de Alberto Núñez Feijóo se acerca a su fin con uno de los ritmos legislativos más bajos desde que echó a andar el autogobierno en Galicia, solo equiparable al de la V Legislatura (1998-2001). Y es que la media anual a las puertas de las elecciones gallegas es de siete leyes frente a las 12 o 13 habituales. Una media que determina, sobre todo, la acentuada caída de 2018, con solo tres textos.
Galicia registra el ritmo medio anual legislativo más bajo en 20 años, aunque repunta en la recta final del mandato
Galicia registra el ritmo medio anual legislativo más bajo en 20 años, aunque repunta en la recta final del mandato
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La Xunta, por su parte, justifica la "dilación" por la búsqueda de diálogo, así como por las distintas elecciones y la "inestabilidad" del Gobierno central.

En concreto, en 2018 solo vieron la luz en la Comunidad la ley de presupuestos y la de medidas fiscales y administrativas que la acompaña, así como una reforma de la ley de salud. En 2019 hubo un repunte, llamado a consolidarse en 2020 en vista de la cantidad de normas en proyecto, pero el bajón previo deja la media en siete leyes anuales.

En total, sumando las diez de 2017, el balance de leyes aprobadas en este último mandato (entre 2017 y 2019) se sitúa en 22. Habría que remontarse 20 años atrás (a la V Legislatura, 1998-2001) para hallar un periodo con un número de leyes tan bajo como el del actual mandato a falta de menos de nueve meses para que se disuelva el Parlamento.

Y es que el análisis del listado de leyes aprobadas en todos los mandatos de la autonomía gallega -desde 1982-, realizado por Europa Press, constata que en esta V Legislatura, entre 1998 y 2000, se aprobaron 21 leyes, reflejando también una media anual de siete textos a falta de un año para fin de mandato.

Además, el bajón del año 2018 solo tiene como antecedentes otros dos ejercicios: 1982, en el arranque de la I Legislatura, cuando se aprobaron solo la ley de presupuestos y la norma que fijaba la sede de las instituciones en Galicia; y 1990, cuando vieron la luz dos textos: el de presupuestos y otro sobre la concesión de una paga personal al servicio de la Xunta y de un crédito extraordinario.

Asimismo, ninguno de los dos planes normativos -documentos que fijan los objetivos legislativos del Gobierno por año- publicados en la web de transparencia de la Xunta (correspondientes a los ejercicios de 2017 y 2018) fueron cumplidos en su totalidad. Pendiente de aprobar está, por ejemplo, la ley de empleo, que ya figuraba en el plan de 2017.

En todo caso, durante los mandatos de Feijóo sí se han acometido numerosas reformas legislativas a través de la conocida como ley de acompañamiento, la norma de medidas fiscales y administrativas que acompaña a los presupuestos y con la que en 2018, por ejemplo, se modificaron, con su única tramitación, una veintena de leyes. Algunos cambios fueron relevantes como el de la ley de incendios.

LEGISLACIÓN MARCADA POR EL CONTEXTO

El descenso del ritmo legislativo en Galicia provoca las críticas de la oposición, que lo usa como argumento a favor de su tesis de que el proyecto político de Feijóo está "agotado", pese al repunte de normas de la recta final de su mandato.

Eso sí, sería necesario aprobar al menos 11 normas antes de que se disuelva la Cámara (lo que ocurrirá en verano para que las elecciones se celebren en otoño, salvo que Feijóo decida adelantar, lo que podría precipitar los acontecimientos) para evitar que esta X Legislatura cierre con la menor producción de leyes de la autonomía gallega. Hasta ahora es la V Legislatura, cuando se aprobaron un total de 33, la que encabeza el listón de menor ritmo legislativo de la historia autonómica.

En cuanto a los mandatos de Feijóo, en el primero (VIII Legislatura, 2009-2012) vieron la luz un total de 51 leyes y en el segundo (IX Legislatura, hasta 2016), 55. Como es habitual, la legislación avanzó de la mano del contexto político y social. Por ejemplo, cerró 2009 con la aprobación de una nueva ley de cajas, que fue modificada en septiembre del año siguiente para facilitar fusión de Caixanova y Caixa Galicia.

En la línea con la bandera de la austeridad que Feijóo reivindicaba entonces en cada intervención pública frente a la crisis económica, Galicia se anticipó al aprobar en junio de 2011 una ley de disciplina presupuestaria y sostenibilidad financiera. De 2011 data también de la ley de apoyo a la familia; mientras que en 2012 vio la luz la ley del área metropolitana de Vigo, entre otra decena de normas.

La IX Legislatura fue la de la Ley de racionalización del sector público autonómico (2013) y la de transparencia y buen gobierno (2016). Pero también, con las primeras luces de la recuperación, la que vio nacer 2016 una ley por la que se aprobaba una retribución de carácter extraordinario para los empleados públicos.

A LAS PUERTAS DE UN PERIODO "INTENSO"

En el actual mandato vieron la luz leyes como la de ordenación farmacéutica o la de medidas de garantía de abastecimiento en los episodios de sequía y en las situaciones de riesgo sanitario, ambas en 2019; así como otras no exentas de polémica como la ley de implantación de iniciativas empresariales (2017), bautizada por grupos de la oposición como "ley de depredación", y la reforma de la ley de salud de 2018, que dividió Galicia en siete áreas sanitarias.

Además, el portavoz parlamentario popular, Pedro Puy, ha avanzado que el último periodo de sesiones que acaba de arrancar será "intenso" en el plano legislativo. Y es que, ya aprobadas por el Ejecutivo y pendientes de ser tramitadas en el Pazo do Hórreo, están la ley de ordenación del territorio, la de residuos, la de museos y la de Pesca.

Y a las puertas de su aprobación por parte de la Xunta está uno de los proyectos a los que más importancia concede Feijóo: la ley de impulso demográfico. Además, el Ejecutivo de Feijóo anunció este jueves que expondrá para consulta pública un nuevo proyecto: la Ley de evaluación ambiental de planes, programas y proyectos.

DIÁLOGO E "INESTABILIDAD" ESTATAL

El Gobierno gallego está "satisfecho" con el ritmo legislativo, según ha trasladado a Europa Press la directora xeral de Relacións Institucionais e Parlamentarias, Blanca García-Señoráns, antes de incidir en que el año pasado se retomaron varios proyectos pendientes y se iniciaron otros nuevos. Ha destacado el balance de cerrar 2019 con nueve leyes aprobadas.

Sobre el parón de 2018, ha justificado que la "dilación" en la producción de leyes obedeció a diversos factores, entre ellos a la "búsqueda de consensos y al diálogo" con sectores afectados al tratarse de normas de "alcance".

Pero también, aún reivindicando Feijóo a diario que su mayoría absoluta blinda la "estabilidad" en la Comunidad en áreas, precisamente, como la legislativa, la directora xeral ha incidido en que "es innegable la influencia de la celebración de diversos procesos electorales y la inestabilidad del Gobierno central". En 2018, el popular Mariano Rajoy gobernó España hasta la moción de censura que, a principios de junio, permitió al socialista Pedro Sánchez entrar en La Moncloa.

Para García-Señoráns, además, "la falta de un Gobierno y de un interlocutor válido ha provocado un innegable retraso en muchas tramitaciones, tanto a nivel de inversiones como en tramitación legislativa".

Pero más allá del número, la directora xeral también pone el foco en la "relevancia" de los textos que han sido aprobados en esta legislatura -y los que aún verán la luz antes de que finalice, como la ley de impulso demográfico-.

Y ha reivindicado, finalmente, la importancia de aprobar "en tiempo y forma" las leyes de presupuestos que permiten a la Xunta "realizar las inversiones que la Comunidad precisa en cada ejercicio", un paso que "no se produce en muchas otras administraciones en la actualidad".

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