Marcos aboga por "normalizar" los procesos de reforma de la Constitución y por "aclarar" el reparto competencial

El presidente de la Junta General, el socialista Marcelino Marcos, ha afirmado este jueves que la democracia española no será lo "suficientemente madura" hasta que se normalicen los procesos de reforma constitucional. Por otro lado, ha abogado por que la Carta Magna defina claramente la organización territorial del Estado y "aclarar" el reparto competencial entre CCAA y Estado.
Marcelino Marcos interviene en el acto institucional celebrado con motivo del Día de la Constitución.
Marcelino Marcos interviene en el acto institucional celebrado con motivo del Día de la Constitución.
EUROPA PRESS

Así lo ha señalado durante su discurso en el acto institucional autonómico con motivo del Día de la Constitución, celebrado en la Junta General, donde ha indicado que aunque las constituciones se configuran como "normas duraderas, estables y con vocación de eternidad", no hay que llevar esta filosofía "al extremo" ya que "la perdurabilidad sólo será factible si hay posibilidad de modificación o reforma".

El presidente de la Junta General ha recalcado que nuestra Constitución, al surgir en un tiempo convulso como fue la Transición, nació de un consenso "favorecido por la excepcionalidad del momento" para "no correr el riesgo de que saltasen las alarmas del estado totalitario". Una situación que tuvo "éxito" y "prestigió" la propia norma, pero que ahora lleva a las "enormes reticencias" a su reforma, "que se ha convertido poco menos que en sacrilegio", ha señalado.

En ese sentido, ha indicado que el principal obstáculo para reformar la Carta Magna es "la falta de voluntad política y de razonabilidad en el debate, así como la dificultad creciente para llegar a acuerdos". "Existe tal grado de exaltación de algunos dirigentes políticos para diferenciarse de los otros que resulta muy difícil encontrar un campo neutral para llegar a acuerdos", ha señalado Marcos, para destacar que a esa dificultad se suma también "el separatismo o secesionismo".

Para Marcos los cambios tiene que partir del diálogo y de tener claro que "reforma nada tiene que ver con ruptura" sino con "adaptarse a cambios parciales". Así, ha situado como una de las principales prioridades de cara a esa modificación es la relativa a la organización territorial del Estado, además de los aspectos asociados de la misma como la financiación autonómica y otros como los relativos a la gobernabilidad, su bloqueo, o la ley electoral.

En ese sentido, ha abogado por enfocar la reforma a "renovar el pacto territorial" ya que "la parálisis o la incapacidad para abordar esta reforma puede poner en peligro incluso nuestro propio sistema político". Marcos ha explicado que la Carta Magna no define el modelo de organización territorial del Estado y que fue el desarrollo del estado autonómico el que lo fue estableciendo.

Por todo ello, ha apostado por "aclarar" el marco competencial del Estado con una lista de competencias "exclusivas, compartidas y concurrentes, eliminado así conflictos de competencia". "Se debería compatibilizar descentralización e integración, buscando configurar dos niveles de poder unidos por la Constitución", ha indicado.

Del mismo modo, ha insistido en la necesidad de una reforma del Senado para "que suponga dar mayor legitimidad a los acuerdos alcanzados en las Cortes" y que "favorezca la visibilidad de los intereses territoriales sobre materias y competencias transferidas y ejercidas por la Unión Europea que se encuentran estatutatiamente atribuidas a la Unión Europea, cuando en el proceso decisorio no quepa consulta a los propios parlamentos autonómicos".

También ha calificado de "fundamental" fijar los elementos "básicos y fundamentales" del sistema de financiación, "de manera que se garantice, además de la suficiencia y la corresponsabilidad, la solidaridad territorial en términos de equidad, suprimiendo así cualquier privilegio entre las Comunidades Autónomas que pueda suponer una falta de respeto al principio de solidaridad y de cohesión territorial, en una clara tendencia a establecer un sistema de financiación único y sin singularidades bilaterales".

Respecto a la adecuación a la actual realidad multipartidista y sus consecuencias de cara a la investidura de presidentes del Gobierno, Marcos ha apostado por "profundizar" en el modelo vasco y asturiano, "que es perfectamente exportable". Una reforma que tendría que complementarse con una reforma del sistema electoral, ha reclamado, para dar "mayor estabilidad gubernamental".

Así, ha apostado por crear "una cultura de reforma constitucional" basada en "la negociación, del pacto y del acuerdo". "Nuestra democracia, que ya es mayor de edad, aún no es suficientemente madura, y no lo será hasta que no normalicemos los procesos de reforma constitucional", ha indicado, para destacar que "la estabilidad de nuestro orden constitucional dependerá de la fuerza que tengamos para afrontar las reformas necesarias".

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