Más de 100 aspirantes a profesor de autoescuela se han manifestado este jueves ante la Dirección General de Tráfico (DGT) para exigir la impugnación de las pruebas celebradas los días 8 y 9 de julio en toda España, al entender que la DGT ha incumplido las bases de la convocatoria.

Ha sido una broma. A mí me han preguntado que cuánta potencia tenía una bicicleta

Los convocantes de la protesta han alegado que las preguntas en las que consistía el examen no correspondían con el temario de la oposición publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE). "¿A qué velocidad circula una calesa?" o "¿cuándo se pasan los efectos del LSD?" eran algunas de las cuestiones planteadas, asuntos que no eran objeto del examen.

"Ha sido una broma. A mí me han preguntado que cuánta potencia tenía una bicicleta", comenta indignada Rebeca, una de las 30.000 personas que se han presentado a esta última convocatoria". "Estafadores", "traidores" y "atraco a mano armada" han sido otras de las perlas lanzadas por varios de los afectados.

Además, han denunciado que las preguntas del examen de los dos días habilitados para realizar las pruebas eran las mismas, por lo que algunos de los candidatos del segundo día pudieron conocerlas con antelación debido a una filtración en internet.

Impugnación del examen

En consecuencia, los aspirantes a profesor de autoescuela han calificado la prueba como "una estafa" y han pedido la impugnación del examen.

El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha reconocido que algunas preguntas eran "raras", y ha anunciado que se estudiarán las reclamaciones de los afectados para buscar una solución y "un punto de equilibrio". "La gente no se queja de vicio, hay muchas reclamaciones", ha insistido.