«Todo empezó hace tres años cuando mi primo se casó y como viaje de novios eligió el recorrido en tándem con su mujer de Londres a Murcia. Todos los regalos de la boda los donaron a la Asociación de Enfermos de Parkinson. Su padre, que es mi tío, sufre la enfermedad». Así explica Ricardo López por qué decidió, junto a su amigo José Mata, pedalear por el Parkinson.

Ricardo y José, ambos murcianos, acaban de recorrer 750 km en bici por España, en 12 días de sus vacaciones, para dar a conocer la enfermedad. «La gente confunde a los enfermos de Parkinson con drogadictos o borrachos».

En su periplo han sido recibidos por asociaciones y políticos de Albacete y Madrid. «Cada vez hay más conciencia social. Nos llaman los quijotes de la carretera».

En Talavera se sintieron como «ciclistas del Tour de Francia», y en La Roda, el relato de su viaje, que hicieron con bicicletas que pesaban más de 30 kilos, provocó emoción y llanto entre los afectados por el Parkinson.

"Acabó estrellada en el dentista"

Ricardo López y José Mata han pretendido con su viaje ayudar a los enfermos de Parkinson. Durante los días que ha durado su hazaña han leído testimonios de enfermos como el de una mujer de 39 años que «fue al dentista y, aunque le advirtió de su dolencia, al quedarse bloqueada tras la consulta, el médico le dio un empujón y acabó estrellada contra la pared». Los dos ciclistas murcianos han abierto en Cajamar una cuenta para recabar donaciones.