Inmigrantes en Tenerife
Inmigrantes rescatados en las próximidades de Tenerife han llegado a Los Cristianos (EFE) EFE/Manuel Lérida
La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, APDH-A, lamentó la desaparición de los 14 inmigrantes que navegaban en la patera interceptada este lunes cuando se aproximaba a la costa de Motril (Granada) y afirmó que, "considerando que con los desaparecidos se confirme lo peor, son ya 230 los extranjeros fallecidos intentando alcanzar las costas españolas en lo que va de año".

Hace falta un giro radical en las políticas migratorias

El representante de la secretaría permanente de APDH-A, Rafael Lara, insistió en que este suceso acaecido en Motril "resulta una constante a lo largo de todo el año", precisando que de las 7.000 inmigrantes que han intentado arribar a España durante 2008, 230 han perdido la vida.

En opinión de Lara, estos datos vienen a confirmar que "frente a todo el despliegue del Frontex, de la Guardia Civil o de las políticas represivas de control del Gobierno español, lo cierto es que se siguen produciendo numerosos fallecimientos".

En este sentido, manifestó que "teme lo peor" respecto a la reunión de los ministros de Inmigración de los Veintisiete que analizarán en el Consejo Informal que se celebra en Cannes (Francia) el Pacto europeo sobre Inmigración, es decir, que "se siga trabajando en la misma línea que hasta el momento, lo que significa la insistencia en la directiva de retorno, el Frontex, los radares o el control de la inmigración a través de efectivos policiales".

Cuestionan a España y a la UE

"Los hechos dramáticos continúan, lo que viene a cuestionar si la línea de actuación que estás siguiendo el Gobierno español y la Unión Europea en esta materia sirven para hablar de una inmigración gestionada, legal y con sentido común o, al contrario, sólo sirve para evitar a corto plazo que los inmigrantes salgan de sus países, que si salen que sean interceptados y que si son interceptados, sean expulsados", criticó.

Por ello, consideró que "hace falta un giro radical en las políticas migratorias", precisando que España "debería liderar en Europa políticas migratorias más generosas, solidarias y abiertas y, sobre todo, de más sentido común, porque estamos hablando de un fenómeno de largo alcance, estructural, que no se puede gestionar exclusivamente a través de las patrulleras, sino con políticas de desarrollo en los países de origen que permitan la migración legal".

"Mientras esto no sea posible, estas personas van a seguir intentando llegar a España de forma clandestina, con todos los riesgos que conlleva", señaló.