Dustin Hoffman
Dustin Hoffman durante la presentación del filme. FOTO: REUTERS. REUTERS
Pese a su prestigio y a los dos Oscar que atesora, Dustin Hoffman se muestra orgulloso de haber prestado su voz a un dibujo animado. Parlanchín y bromista, el actor presentó en Madrid Kung Fu Panda, donde interpreta a un pequeño mamifero maestro de artes marciales. La película se estrena en España el próximo 11 de julio.


¿Qué le sedujo de este papel?

Nada especial: estando de vacaciones me encontré con Jerry Katzemberg, el productor, y me ofreció trabajar en la película. Me resultó divertido y acepté.

Shifu, su personaje en la cinta, dice que "el auténtico guerrero se distingue por su humildad". ¿Es difícil encontrarla en Hollywood?

Ya no convivo con estrellas de cine, sino con mis seis hijos, pero no creo que sean tan arrogantes como la gente piensa. Tener mil cámaras persiguiéndote te hace cambiar, por supuesto, ¿pero cuánta gente humilde conoces? En cualquier profesión escasea la humildad.

¿Sueña con algún papel?


Estoy ansioso porque los ordenadores sigan progresando y, cuando sea un anciano, puedan ponerle mi cara a cualquier personaje. Quizá entonces consiga robarle un papel a Brad Pitt: esa será mi venganza.

En Kung Fu Panda es el maestro de un joven luchador. ¿Se ha sentido así con algún actor inexperto?

Tom Cruise no paraba de preguntarme cosas en el rodaje de 'Rain Man'

No voy al plató pensando que sé más que nadie: muchos jóvenes están a la altura de los mejores. Pero ha habido casos en los que, efectivamente, me han pedido consejos. El más famoso es Tom Cruise: durante el rodaje de Rain Man no paraba de preguntarme cosas, de pedirme que ensayásemos escenas y preparásemos juntos los personajes. Tom es un tipo muy curioso, una esponja.

¿Le tienen un respeto especial esos jóvenes actores?

Tanto en el cine como en el periodismo, o el deporte, se está perdiendo el respeto! ¡La gente ya no sabe trabajar! ¡Es el fin de la cultura! (risas). En serio, es cierto que la preparación es distinta. Ahora los actores vienen de la televisión y algunos son muy buenos, pero han recibido una formación distinta. Yo vengo del teatro, de dar clases con Strasberg. Antes que yo había actores británicos, como John Gielgud, o Lawrence Olivier, que habían representado todas las obras de Shakespeare. Tenían un repertorio fascinante, que quizá ahora no se encuentre.

¿Qué tipo de cine ve?

Si es estadounidense trato de ver películas independientes. Antes ese tipo de historias interesaban a los grandes estudios, pero ahora sólo parecen preocupados por encontrar el próximo taquillazo. Quiero ver películas de calidad, no productos. En Europa no tienen ese problema: casi todo puede ser considerado indie.

¿Le gusta el cine español?


Me parece muy interesante. Te diré una cosa: no hay ningún director en el mundo mejor que Pedro Almodóvar. Es alguien muy especial: un artista. Almodóvar es un poeta, al nivel de Luis Buñuel. Siempre que veo a Almodóvar le pido trabajo, pero él empieza a carcajearse y sale corriendo.

Hace unos años aseguró haber perdido la ilusión por actuar. ¿Cómo la recuperó?

Cumplidos unos años, no me llegaban papeles interesantes: todos eran para Sean Connery o Harrison Ford. Empecé a considerar trabajos que antes habría rechazado, y eso es algo deprimente. Intenté escribir, pero me resultaba muy difícil. Dejé de cambiarme de ropa, de salir a la calle y, un día, mi mujer me dijo: "¡Llevas tres días con la misma camisa!" Ahí me di cuenta de que tenía que volver a intentarlo.

¿Siguen los directores, los actores, amando tanto su profesión?

La gente vota de la misma forma que elige una película

Tengo 70 años y, en todo este tiempo, lo que más ha cambiado son los medios de comunicación. Convierten a gente sin ningún mérito en famosos. Inventan héroes sólo por dinero, y eso afecta incluso a la política: el próximo presidente de Estados Unidos será el que más y mejores anuncios haga en televisión. La gente vota de la misma forma que elige una película. ¿Sabes dónde están los héroes de verdad? Son invisibles. No salen en los periódicos. Son profesores en las escuelas, trabajan en los hospitales.


¿Cómo ve a Estados Unidos?

Es el país más poderoso, el más rico, pero los estadounidenses sólo hablan un idioma: el suyo. Sólo conocen una historia, la de su país, y probablemente peor que los propios europeos. No sólo estamos perdiendo poder e influencia: estamos perdiendo el derecho a ser respetados.


BIO. Nació en 1937 en Los Ángeles. Tiene cinco hijos y está casado en segundas nupcias. Ha puesto la voz al maestro Shifu de Kung Fu Panda.