Las hormigas son insectos voraces cuando se trata de cadáveres. Además, tienen una ética de trabajo grupal magnífica, de modo que son capaces de descuartizar un reptil en cuestión de horas.

En menos de 18 horas dejan en los huesos a una salamanquesa

Para muestra, un vídeo: una multitud de hormigas se abalanza sobre una salamanquesa y en poco menos de 18 horas la dejan en los huesos.

Los hechos, propios de un documental, no van más allá. Sin embargo, algunas especies de hormigas son realmente peligrosas.

La hormiga argentina, por ejemplo, causó estragos en California en el año 2002, cuando su proliferación influyó directamente en la desaparición de las hormigas nativas y de la lagartija cornuda costera, hasta empujar a ambas especies a la lista de animales en peligro de extinción.