El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, ha asegurado que Europa "retrocede en la agenda social" con el probable acuerdo que alcanzarán los Estados miembros para consagrar de manera indefinida la ampliación de la jornada laboral por encima de las actuales 48 horas semanales hasta las 60 ó 65.

Creo que hoy Europa retrocede en la agenda social

Los ministros de los Veintisiete tratarán de llegar a un compromiso para sacar adelante la directiva de Tiempo de Trabajo, bloqueada durante años por las posturas enfrentadas de dos grupos de países: los partidarios de eliminar las excepciones que permiten rebasar el máximo de horas (España entre ellos) y los que quieren establecer una jornada más extensa.

"España tiene una posición contraria a la propuesta de esta directiva", recalcó el ministro, que confió en que el texto pueda ser modificado durante la segunda lectura a la que será sometido en el Parlamento Europeo. "Creo que hoy Europa retrocede en la agenda social", subrayó.

La visión de los sindicatos

Por su parte, Ignacio Fernández Toxo, responsable de acción sindical de Comisiones Obreras (CC OO), califica la directiva como "una aberración como la copa de un pino", y comenta que aunque la posible aplicación de la medida en España dependería de la negociación de los convenios colectivos, el Gobierno no se opondrá en la votación en la UE, sino que hará una "abstención crítica".

Contra la conciliación laboral, la salud y la seguridad en el trabajo

Fernández Toxo explica que la parte de la directiva referente a la ampliación del máximo de horas que en su opinión "choca con la conciliación de lo laboral con la vida personal y con la salud y la seguridad en el trabajo", ya que, aunque luego "se ofrezcan compensaciones" resulta peligroso tomar una determinación así dada la "alta tasa de accidentes laborales de España".

Además de la ampliación de la jornada laboral, la medida también posibilitaría reducir los derechos laborales de las personas contratadas mediante Empresa de Trabajo Temporal (ETT), que no contarían con el mismo salario que sus compañeros hasta que no lleven un periodo de entre uno y cuatro meses en la empresa, lo que para Fernández Toxo supone establecer "una doble escala salarial en perjuicio de los trabajadores de las ETT".