De héroe a villano
Unisa Mansaray enseña donde salvó al vecino pontevedrés en 2005. MERCEDES GARCÍA NIETO
La Audiencia Provincial de Pontevedra condenó a 23 años y medio de prisión al vecino de Pontevedra Unissa Mansaray, natural de Sierra Leona, por violar y maltratar a sus dos hijas de 13 y 14 años de edad. Aunque el fiscal pidió más de 400 años de cárcel por 31 delitos de violación, finalmente el Tribunal lo acusó de un
delito de agresión sexual y otro continuado de violación.
La sentencia se refiere al carácter violento, autoritario y agresivo del procesado dentro del domicilio

El Tribunal consideró las agravantes de "especial vulnerabilidad", ya que "se aprovechó de su condición de padre" para doblegar la voluntad de las niñas, "comentándoles historias de la Biblia para hacerles creer que era normal que los padres mantuvieran relaciones sexuales con sus hijas".

En cuanto al maltrato, el Tribunal de la sección cuarta de la Audiencia pontevedresa considera probado que hubo delito, pese a que Unissa Mansaray se declaró inocente y explicó que sometió a sus hijas a trabajos duros porque "quería lo mejor para ellas", y argumentó que en su país el trato que dio a las niñas "es normal".

Rescató a un joven

La sentencia señala que la existencia de maltrato físico y psíquico habitual "no deja lugar a dudas, siendo más que suficiente para integrar el delito la serie innumerable de agresiones sexuales de que fueron objeto ambas menores por parte de su padre".

La sentencia se refiere al "carácter violento, autoritario y agresivo del procesado dentro del domicilio, que nada tenía que ver con su forma de comportarse fuera de él con terceros ajenos a la familia". Precisamente, Unissa Mansaray fue reconocido casi como un héroe en Pontevedra a raíz de rescatar del río Lérez a un joven que cayó al agua y pedía socorro, un suceso registrado poco antes de que sus hijas le denunciaran por violación.

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