Unidades terrestres del Ejército de Turquía, apoyadas por milicias sirias, penetraron este miércoles en el noreste de Siria en el marco de su ofensiva contra las fuerzas kurdas, después de varias horas de bombardeos aéreos y artilleros, y según informó el Ministerio de Defensa turco en su cuenta en Twitter. Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una alianza liderada por kurdos, denunciaron que en los bombardeos murieron al menos ocho personas, cinco de ellas civiles.

"Nuestras heroicas Fuerzas Armadas Turcas y el Ejército Nacional Sirio han empezado la operación terrestre al este del Éufrates", indicó en Twitter el Ministerio turco a las 19.26 h GMT, utilizando el nuevo nombre de las milicias sirias aliadas con Ankara, que ya combatieron en 2016 y 2018 al lado de las tropas turcas.

La información fue confirmada asimismo en Twitter por el propio presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, quien añadió que "nuestra misión es evitar la creación de un corredor de terror a lo largo de nuestra frontera sur, y traer la paz a la zona".

La cadena CNNTürk aseguró que la ofensiva terrestre se ha lanzado desde cuatro puntos, a partir de los municipios de Tel Abiad y en el Ras al Ain (Serê Kaniye en kurdo), unos 100 kilómetros al este.

Por su parte, el ministro del Interior, Süleyman Soylu, aseguró que la 'operación Fuente de Paz', como se ha denominado a la ofensiva, no consiste en una guerra, sino en una legítima acción transfronteriza "antiterrorista", informa la agencia Anadolu.

Bombardeos intensos

La invasión terrestre comenzó después de varias horas de intensos bombardeos, tanto aéreos como de la artillería turca apostada en la frontera, que empezaron a las 13.00 GMT.

Según CNNTürk, los cazas turcos penetraron 30 kilómetros en territorio sirio, acorde a la pretensión de Ankara de tomar el control de una franja de 32 kilómetros de ancho a lo largo de toda la frontera turcosiria entre el río Éufrates e Irak.

Este territorio, habitado en su mayor parte por la población kurda de Siria, está ahora bajo control de las milicias kurdas Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que Ankara considera terroristas por sus vínculos con el proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda de Turquía.

Las YPG han sido las principales aliadas de Estados Unidos en su lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico, o Dáesh.

Las regiones al oeste del Éufrates, hasta casi la costa mediterránea, ya están bajo dominio de tropas turcas tras dos operaciones militares llevadas a cabo en 2016 y 2018.

Los kurdos, por su parte, confirmaron este miércoles que las fuerzas turcas han comenzado su invasión en el norte de Siria, pero aseguraron que han logrado repeler el ataque terrestre en la ciudad de Tal Abyad, en la frontera con Turquía, sin que se hayan producido avances por parte de las tropas de Ankara.

"El ataque terrestre por parte de las fuerzas turcas ha sido repelido por los combatientes de las FDS", indicó en su cuenta de Twitter el portavoz de la alianza, Mustafa Bali.

Víctimas

Hasta el momento, según los kurdos, al menos ocho personas, entre ellos cinco civiles, han muerto por los bombardeos del Ejército turco. "Tres de nuestros combatientes han muerto y cinco civiles han perdido la vida, y decenas de civiles han resultado heridos por el intenso bombardeo en áreas civiles a lo largo de la frontera", dijo en un comunicado la alianza de las FDS.

Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, cuya sede se encuentra en el Reino Unido, pero que cuenta con una amplia red de colaboradores en el terreno, elevó a ocho los civiles y a siete los milicianos muertos durante los ataques aéreos. Asimismo, indicó que al menos 13 personas resultaron heridas, aunque el número de muertos podría aumentar debido a la gravedad de las lesiones. Entre los muertos hay dos menores, uno confirmado de 16 años, según los kurdos.

Los ataques han tenido lugar en varias poblaciones, entre otros en Tal Abyad y Ras al Ain, zonas donde se emplaza la franja fronteriza a la que Ankara aspira controlar y uno de los motivos por el cual ha iniciado la operación, la tercera contra el norte de Siria desde 2016.

Suspenden los ataques contra Estado Islámico

El portavoz de la alianza de las FDS, Mustafa Bali.Bali, aseveró también que los alrededores de la prisión de Al Chirkin, en la que hay encerrados prisioneros de Estado Islámico, "fue bombardeado por el Ejército turco", un lugar "donde los yihadistas más peligrosos están encarcelados".

Las FDS, además, habrían suspendido sus operaciones contra Estado Islámico en Siria para responder a la ofensiva militar lanzada por Turquía en el noreste del país árabe, según fuentes estadounidenses y kurdas. "Las FDS han detenido sus operaciones contra Estado Islámico porque es imposible llevar a cabo operaciones cuando estás siendo amenazado por un gran Ejército al norte de la frontera", indicaron fuentes militares kurdas.

Una fuente oficial estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, manifestó que la suspensión de estas operaciones ha tenido además impacto en el entrenamiento que da Washington a las fuerzas de estabilización en Siria.

Las FDS, que fueron el principal aliado de Washington en su lucha contra los yihadistas en el país, han tildado de "puñalada por la espalda" la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de dar 'luz verde' a la ofensiva y retirar sus tropas de la zona.

Sin respaldo de EE UU

Trump, por su parte, afirmó este miércoles que la ofensiva lanzada por Turquía contra las fuerzas kurdas en el noreste de Siria "es una mala idea", y recalcó que Washington "no respalda este ataque". "Esta mañana, Turquía, miembro de la OTAN, ha invadido Siria", dijo en un comunicado, en el que resaltó que Washington "ha dejado claro a Turquía que esta operación es una mala idea".

"No hay soldados estadounidenses en la zona. Desde el primer día que entré en la arena política, dejé claro que no quería luchar en estas guerras interminables y sin sentido, especialmente aquellas que no benefician a Estados Unidos", argumentó.

Así, el presidente reiteró que las autoridades turcas "se han comprometido a proteger a los civiles, a las minorías religiosas, incluidos los cristianos, y a garantizar que no habrá una crisis humanitaria, y haremos que cumplan este compromiso".

"Además, Turquía es ahora responsable de garantizar que los combatientes de Estado Islámico retenidos permanecen en prisión y que Estado Islámico no se reconstituye de ninguna forma o manera. Esperamos que Turquía se ciña a todos sus compromisos y seguimos analizando la situación de cerca", remachó.

El comunicado fue publicado apenas unos días después de que el propio Trump diera 'luz verde' a Ankara para la ofensiva contra las Unidades de Protección Popular (YPG) y retirara a sus tropas de la zona.

Por otro lado, la Unión Europea  ha pedido a Turquía detener su ofensiva militar en el norte de Siria y ha advertido de que la incursión "amenaza" los progresos logrados en la lucha contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI). Además, la Liga Árabe celebrará el próximo 12 de octubre una reunión de emergencia para abordar la "agresión turca inaceptable" contra Siria.