María del Mar Díaz, hija del policía Máximo Díaz Bardera, ha publicado hoy una carta en el diario El Mundo en la que recuerda el asesinato de su padre, y denuncia que el delito haya prescrito, por haber pasado 20 años desde el mismo.

Ni España ni el Estado de Derecho le han hecho justicia

"Acabo de salir del cole y estoy esperando a que mi papá venga a buscarme", comienza Díaz, que narra cómo era la vida para la familia de un policía en el País Vasco de mediados de los 80.

"Vivimos en una casa cuartel. Mi mamá no puede ir a comprar a las tiendas porque la tratan mal", relata. "Los días que tiene libres, mi padre nos lleva a Navarra y a Logroño para poder caminar juntos por la calle como personas libres".

Sobre el día del asesinato, Díaz recuerda que "mi padre quedó tendido junto a unas flores que había cogido para mí".

Desolación y desconsuelo

La hija del policía asesinado denuncia en su carta la "aberración legal" que suponen la prescripción de los delitos por terrorismo. "A papá le asesinaron por ser España (...), pero ni España ni el Estado de Derecho Español le han hecho justicia", afirma. "Ni a él ni a muchos otros hombres buenos que eran sacados en sus féretros por la puerta de atrás de las iglesias, a hurtadillas".