Funeral de un soldado
Militares de EE UU en el entierro de un compañero caído en Irak. EFE
El Pentágono admitió ayer que ha incinerado cadáveres de soldados estadounidenses muertos en Irak y Afaganistán en un crematorio para animales de compañía, y ordenó modificar los procedimientos para la incineración de los cuerpos de los marines caídos.

"No hay misión más importante que el retorno digno a sus familias de nuestros héroes caídos", señaló Geoff Morrell, portavoz del Departamento de Defensa, al hacer el anuncio. Fuentes militares aseguraron que no se incineraron animales y seres humanos juntos, pero precisaron que de ahora en adelante, el Departamento de Defensa solo utilizará instalaciones de incineración de casas funerarias.

Es insensible e inadecuado para el tratamiento digno de los caídos

La instalación afectada por la medida era un depósito de cadáveres en la base Dover de la Fuerza Aérea, en el estado de Delaware, hasta donde son trasladados los restos mortales de militares fallecidos en Irak y Afganistán.

El secretario de Defensa, Robert Gates, piensa que es "insensible y totalmente inadecuado para el tratamiento digno de quienes han caído", dijo Morrell y agregó que "el secretario ofrece sus más profundas disculpas a los familiares" de quienes han muerto.

Sacrificio

"Este departamento hará todo lo posible para respetar el principio de que los restos de todos los miembros de las Fuerzas Armadas sean tratados con la dignidad y el respeto que exige su sacrificio", prometió. La denuncia se conoció después de que un soldado asistiera a la incineración de un militar que murió en combate, y dijese que el crematorio se encontraba en una zona industrial que anunciaba sus servicios para personas y animales.

Más de 4.070 soldados han muerto en Irak desde que las tropas estadounidenses invadieron ese país en 2003. Casi 500 han perecido en Afganistán desde que las tropas norteamericanas derribaron el régimen talibán a finales de 2001.