También presentan cifras "anormalmente altas" Baleares (11,47%), Aragón (9,7%) y Andalucía (7,06%), en las que tres de cada cuatro se concentran en la provincia de Cádiz y los seis intentos de suicidios comunicados se reparten entre cuatro administraciones, ya que dos de ellas (Andalucía y Melilla) registraron dos casos.

Además, las agresiones a trabajadores de los CIMI (Centros de INternamiento para Menores Infractores) por parte de los menores se concentran en tres comunidades, Baleares, donde se producen una de cada dos agresiones registradas, seguida de Canarias (18,2%) y País Vasco (9,5%).

Respecto de las fugas, los CIMI de Baleares han registrado en 2018 el 42,8%, seguidos de los centros de Castilla-La Mancha y País Vasco, con el 14,2% en cada caso mientras que la mayoría de no retornos tras salida de los CIMI se concentran en La Montañeta (Gran Canaria) y en Baleares (12,9%).