Anna Allen
Anna Allen en 'Paquita Salas'. NETFLIX

Anna Allen, la actriz catalana que protagonizó en 2015 el escándalo por inventar una vida de éxito en Estados Unidos, ha reaparecido después de cuatro años alejada de los focos y de "vivir un infierno" a causa de las "mofas" y las "burlas" a las que se vio sometida. La difusión de montajes sobre su carrera que ella misma llevó a cabo ha redundado ahora en una mayor determinación y una férrea convicción sobre lo que debe hacer y el camino que tiene seguir.

La actriz, que ha regresado al mundo de la interpretación de la mano de 'los Javis' con un pequeño papel en la serie 'Paquita Salas', ha reconocido que se equivocó y que sabe exactamente en qué lo hizo, aunque la pregunta de qué la llevó a fabular de aquella manera no tiene respuesta, según ha explicado en una entrevista a Smoda.

La intérprete ha asegurado que lo pasó "muy mal" durante este tiempo alejada de las cámaras y los escenarios a causa del linchamiento y que llegó a experimentar el "miedo", una emoción que nunca antes había sentido y que ha descubierto que es "muy jodida". En este sentido, confía en que su calvario sirva para aprender y poner límite a determinadas actitudes.

En este sentido, ha criticado el "escarnio" al que se somete a algunos personajes públicos y que considera "una tortura legal". Asimismo, ha defendido que debe haber "un límite a la libertad", para evitar que se emplee para machacar y "vejar a nivel personal".

Vuelta de la mano de los Javis

No obstante, Allen vuelve ahora con la intención de trabajar y con una lección aprendida después de esta experiencia: "hay que seguir adelante". Precisamente esta determinación es la que la ha llevado a retomar su carrera, después de haber sentido una pérdida de identidad.

La actriz ha elegido regresar a la pequeña pantalla en un proyecto muy concreto, en la tercera temporada de 'Paquita Salas', una serie en la que ya se hacía un guiño a toda su historia en la segunda entrega. Allí, una joven intérprete se esconde de los medios en un retiro en el municipio de Navarrete, tras destaparse un escándalo con unos montajes muy similar al protagonizado por Allen en la vida real.

A este respecto, ha indicado que habría deseado volver al mundo de la interpretación haciendo el menor ruido posible, pero decidió arriesgarse cuando tuvo la oportunidad de trabajar con 'los Javis'.

La catalana ha valorado el trabajo de los dos directores porque "no juzgan", aspecto en el que cree que reside su éxito. En esta línea, ha apuntado que es necesario "dar pasos al frente" y no limitarse a hablar de cómo frenar el bullying o los linchamientos públicos.