Los agentes se encontraban realizando un dispositivo de seguridad vial junto con la Guardia Nacional Republicana (GNR) de Portugal, en el marco de colaboración que mantienen ambos cuerpos cuando interceptaron el vehículo.

Dicha motocicleta era conducida por un varón de 32 años de edad, cuya conducta fue objeto de instrucción del correspondiente atestado policial en calidad de investigado, por conducir un vehículo a motor a una velocidad superior a 80 kilómetros por hora a la permitida reglamentariamente en vía interurbana.

Tal como ha indicado la Guardia Civil en un comunicado, dicha infracción penal contempla penas de prisión de tres a seis meses o una multa de hasta doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad por hasta noventa días. "En cualquier caso, contempla la de privación del derecho a conducir por tiempo superior a uno y hasta cuatro años", ha indicado la Benemérita.

"La velocidad es factor determinante y/o concurrente en un porcentaje muy elevado de los siniestros viales, circular respetando los límites de velocidad genera muchos beneficios, evitar perder la vida. Pero es que además, el conductor de la motocicleta pertenece es usuario vulnerable, por tanto, mayor probabilidad de haber sufrido lesiones fatales", ha lamentado la Guardia Civil.

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