De esta forma, pasan a ser seis las ICCA declaradas en España hasta la fecha, desde que en 2017 las dos primeras fueron registradas en el Registro Internacional de ICCA, gestionado por Naciones Unidas Medio Ambiente (UNEP-WCMC) y facilitado en España por la asociación Iniciativa Comunales.

Para ser registradas en el Registro Internacional de ICCA, las dos comunidades candidatas han pasado un proceso de revisión por pares (entre iguales), con el objetivo de garantizar que las tres características definitorias de una ICCA están presentes.

En el caso de la ICCA de la Comunidad de Regantes de Cáñar-Barjas, esta se encarga de la gestión y aprovechamiento para el riego del caudal de agua desde tiempo inmemorial. Los conocimientos de gestión y reparto del agua son heredados de época medieval.

Hoy en día las comunidades de regantes son instituciones reconocidas dentro del derecho de aguas español y poseen personalidad jurídica propia. En el caso de la Comunidad de Regantes de Cáñar, gestiona un espacio de riego de 543 hectáreas: parte de estos territorios está dentro de Parque Natural de Sierra Nevada, Parque Nacional, así como también Red Natural 2000, zonas LIC y ZEPA.

Esta comunidad, a través de la gestión de los sistemas históricos de regadío, mantiene el paisaje, la biodiversidad, agrodiversidad y realiza funciones tan singulares como la recarga artificial de acuíferos, además de conservar el castañar y el robledal más meridional de Europa.

Para que un territorio se considere ICCA debe cumplir tres características: debe existir una comunidad bien definida que esté vinculada a un territorio bien definido; esta comunidad debe disponer de un sistema propio de gobernanza (sistema de reglas y toma de decisiones, solución de conflictos, etcétera); y este sistema debe tener un resultado positivo en términos de conservación de la naturaleza y medios de vida para la comunidad.

Consulta aquí más noticias de Granada.