Mad Cool 2019
Asistentes a la fiesta de bienvenida del festival Mad Cool 2019, en Madrid. Kiko Huesca / EFE

FACUA-Consumidores en Acción ha denunciado a Mad Cool Festival SL, la promotora del festival de música del mismo nombre que se desarrolla esta semana en la capital, ante la Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid por prohibir el acceso a las instalaciones del evento con alimentos o bebida adquiridos en el exterior.

El festival comunicó este mismo miércoles en redes sociales que permitirá entrar con botellas de hasta medio litro y que hay fuentes para beber agua gratis dentro, pero no ha aludido nada sobre la comida.

Se trata de la tercera ocasión en que la asociación de consumidores denuncia a la organizadora del evento por imponer esta cláusula. En 2017 interpuso la primera de ellas, mientras que el año pasado volvió a dirigirse a las autoridades de consumo autonómicas al haber reincidido el festival en esta práctica.

El Instituto Municipal de Consumo de Madrid terminó comunicando que abría un expediente sancionador contra Mad Cool Festival SL, pero hasta la fecha no ha trascendido si finalmente acabó con la imposición de una multa.

En su edición de 2019, el Mad Cool vuelve a incluir en su página web la prohibición de acceder con comida y bebida del exterior y lo supedita a aquellos "que puedan ser considerados un riesgo para la seguridad del evento (que puedan ser arrojados o lanzados a artistas o público y puedan causar un daño)". FACUA considera que ese condicionante es "demasiado vago e impreciso y, de facto, puede utilizarse para impedir la entrada con cualquier tipo de alimento".

La asociación entiende que, dado que la actividad principal del evento es la celebración de conciertos y no la hostelería, se puede considerar abusivo prohibir el acceso al recinto con comida y bebida procedente del exterior, ya que según indica el propio festival se pueden adquirir alimentos en su interior.

Lo establecido en la normativa

FACUA recuerda una vez más que el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios considera que no permitir la entrada con comida y bebida de fuera es una cláusula abusiva según el artículo 82.1, que establece como tales todas aquellas prácticas que causen "un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato".

De igual forma, la Comisión de Cooperación de Consumo estableció en su consulta número 5 del año 2000 que "las cláusulas en las que se impone al consumidor limitaciones en orden a la adquisición de los productos sin fundarse en circunstancias objetivas, deben ser consideradas abusivas".

FACUA también señala que una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, sobre la prohibición de entrar a los cines con comida y bebida, recoge que "resulta irrazonable entender la limitación de la capacidad de elección del consumidor" y que "si se limita la posibilidad acceder a la sala en función de la procedencia de los productos y sólo se pueden consumir los adquiridos en su interior, resulta que de manera indirecta se está imponiendo que utilice servicios que en principio no ha solicitado pero que se ve forzado a pedir a la propia empresa".

Comida y bebidas en el cine

Además, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) publicó en 2016 un informe, también relacionado con la prohibición en cines, en el que concluía que existía una "cláusula abusiva" ya que el consumidor "se ve privado de la prestación principal, de forma injustificada, habiendo abonado la entrada, en base a una limitación impuesta unilateralmente respecto a un servicio accesorio que no ha solicitado, y teniendo en cuenta que la actividad básica de la empresa no es la venta y distribución de comida y bebida".

La asociación solicita a los usuarios que acudan a éste o a cualquier otro evento de este tipo, como determinados cines o parques de atracciones, en los que se establezca dicha prohibición que se lo comuniquen a la asociación para formular las oportunas denuncias contra las empresas responsables de las mismas.

Con la inclusión del Mad Cool, FACUA y sus organizaciones territoriales ya han denunciado a 24 festivales por este motivo en 2019.

En las últimas semanas, se han presentado denuncias contra los organizadores del Black is Back, Download Festival y Love the Tuenti's, los tres en Madrid, el Holika Festival de Navarra, el Conexión Valladolid, el Interestelar Sevilla, el Tomavistas de Madrid, el Iruña Rock Festival, el Spring Festival de Alicante, el Palencia Sonora, el Festival de Les Arts de Valencia, el BBK Music Legends Fest de Vizcaya, el Azkena Rock de Vitoria, el Paraíso Festival, el O Son do Camiño de Santiago de Compostela, el Weekend Beach Festival de Torre del Mar (Málaga), el BBK Live y el concierto de Rosalía en Córdoba, además de presentar denuncias contra el Resurrection Fest de Viveiro (Lugo), el Río Babel de Madrid, el Silfest Valdeorras, el Rock Fest Barcelona y el Huercasa Country de Riaza (Segovia).

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