Rocío Osorno y Coco Robatto se convirtieron este sábado en marido y mujer. La pareja contrajo matrimonio en la Catedral de Sevilla rodeados de unos 300 invitados entre amigos y familiares.

Una vez oficiada la ceremonia, los novios salieron a las puertas de la Catedral, donde nadie les tiró arroz, y saludaron a los numerosos fans que se habían acercado para verles. Tras un tierno beso, el matrimonio salió en coche hacia el banquete preparado en la Hacienda Saltillo Lasso.

Durante el trayecto, quisieron compartir con sus seguidores la emoción de su gran día a través de Instagram. "¿Qué se siente al estar casado?", le preguntaba la influencer al padre de su hijo, "la misma felicidad que siempre", le contestaba él mirándola enamorado, a lo que ella reía.

La novia también aprovechó esta plataforma para ofrecer un primer plano de su tocado con motivos florales y acabado de pedrería del que caía el velo de la firma Marucca. Para el vestido, Rocío escogió un elegante vestido blanco diseñado por ella misma con manga larga, discreto escote barco, ceñido a la cintura. Eligió también llevar cola larga y dejar la espalda al descubierto. Por su parte, el novio optó por un sencillo traje gris con un chaleco color beige y una corbata azul.

Más tarde, para la fiesta, la sevillana utilizó otro diseño de Rocío Osorno Collection, su marca. Un precioso vestido de tirante fino con bustier tipo corazón y pronunciado escote en la espalda adornado en el cuerpo con pedrería y una falda vaporosa confeccionada con capas de tul. Aunque cambió de peinado soltándose la melena y mostrando una imagen más relajada, conservó el tocado.

En el banquete, los invitados disfrutaron de un cóctel de bienvenida amenizado por el concursante de La Voz, Alejandro Bejarano, que ya ha actuado en otras ocasiones en los desfiles de la andaluza.