Bethany y Hannah Goralski
Bethany y Hannah Goralski tras pasar por quirófano. Northwestern Memorial Hospital

Dos hermanas, Bethany y Hannah Goralski, han decidido donar sus riñones en Chicago (Estados Unidos) para evitar que otras familias pasen por lo mismo que ellas al sufrir la muerte de su padre, Mark Goralski, en septiembre de 2018 por una insuficiencia renal debido a la enfermedad de Crohn, según informa Good Morning America.

Bethany, de 25 años, se ofreció voluntaria para darle su riñón a su padre, pero los médicos la frenaron asegurando que Mark no estaba lo suficientemente sano como para enfrentarse a una operación así.

Un año después, sus hijas han querido ayudar otras personas que estén pasando por la misma situación para que no vuelva a repetirse lo mismo que les ocurrió a ellas. "Solo queremos asegurarnos de que al menos dos familias no tengan que pasar por lo que pasamos nosotras", afirma Bethany.

Por su parte, su hermana Hannah, de 24 años, explicó que para ella era "una gran manera de honrarlo" porque "mi padre siempre daba y ayudaba a los demás".

Se operaron en marzo de este año

Solo un mes después de que su padre falleciera, Hannah se puso en contacto con el Northwestern Memorial Hospital para que ambas pudieran donar sus órganos a otras familias, y las operaciones se programaron para marzo de 2019. Las hermanas pasaron por el quirófano con un día de diferencia.

Sabiendo que podría haberle salvado la vida a alguien la menor de las hermanas confesó que "definitivamente se siente increíble" y que está en sus oraciones la persona que pudiera haber recibido su riñón.

Además, sobre someterse tan temprano a la intervención aseguró que pensó que "por qué esperar, si alguien se está muriendo ahora y puedo ayudarlos ahora. Espero que, cuando sea mayor, pueda mirar atrás y decir: 'Me alegro de no haber esperado".

Alentar a otros jóvenes a ser donantes de órganos

Bethany cree que, además, con su gesto podrían haber alentado a otros jóvenes a ser donantes de órganos y que "les diría que lo hicieran, porque no me arrepiento ni un poco". "Somos jóvenes y sanos, mi recuperación se alargó solo 10 días", añadió.

Para ella era su primera operación y que nunca había tenido ningún problema de salud importante más allá de sacarse "las muelas del juicio, por lo que esta fue mi primera cirugía... siento que me recuperé muy rápido".

También reconoció que obviamente existen riesgos como la preeclampsia, una afección que sufren las mujeres diagnosticadas con presión arterial alta, pero que "todas las mujeres están en riesgo de eso de todos modos".

La madre de ambas se mostró muy orgullosa de sus hijas afirmando que era "el mejor regalo del día de la madre" que le podían haber hecho.