Japón celebra durante la época primaveral la festividad en honor a la reproducción, llamada Kanamara Matsuri (también llamado Festival del pene de acero), según la religión sintoísta. Para ello, miles de personas pasean por las calles grandes penes tallados en madera y otro tipo de materiales.

Esta tradición era muy popular entre las prostitutas chinas que creían que les podría ofrecer protección contra la sífilis, suerte en los negocios y un buen matrimonio. Este ritual pagano, proviene de los años 1603-1868, en el periódo Edo de la historia.

Este festival reune a cientos de personas cada año, que disfrutan portando numerosos objetos en forma de pene en la ropa además de comer productos alimentación simulando el órgano reproductor femenino. Tras la bendición de los sacerdotes, los asistentes comienzan su peregrinación durante una gran cabalgata.