Encuentro entre Bush y Putin.
De izquierda a derecha, los presidentes de Estados Unidos y Rusia, George Bush y Vladímir Putin. (REUTERS) REUTERS/Kevin Lamarque

El presidente de EEUU, George W. Bush, y su colega ruso, Vladímir Putin, comienzan este sábado su último encuentro como presidentes en Sochi (Rusia), en el que tratarán de suavizar las discrepancias que caracterizaron su relación en los últimos tiempos.

Los dos mandatarios quieren establecer, según han afirmado, un "marco estratégico" que sirva de guía a la relación entre sus dos países bajo sus sucesores. Putin abandonará el cargo el próximo 7 de mayo, cuando le relevará su heredero político, Dimitri Medvédev, que también tiene previsto reunirse con Bush mañana, domingo.

Nuevo gobierno

Bush, sin duda, aprovechará la ocasión para intentar entrever la configuración del poder bajo Medvédev, a quien Putin escogió personalmente para que fuera su sucesor. El actual presidente ruso ha expresado su intención de ocupar el cargo de primer ministro, con control sobre las relaciones exteriores.

Bush y Putin se vieron ya el viernes, durante una sesión dedicada a Rusia en la cumbre de la OTAN en Bucarest, en la que ambos expresaron su voluntad de "ser amigos" y aseguraron que no habrá una repetición de la Guerra Fría. Sin embargo, la lista de diferencias entre ambos es larga, e incluye asuntos como la ampliación de la OTAN hacia el este o los recortes a las libertades en Rusia.

Ingreso Croacia y Albania

La Alianza optó en su cumbre por no ofrecer por el momento un camino para la futura integración como miembros de Ucrania y Georgia, como reclamaba EEUU. La oposición de Moscú se considera una de las razones de fondo para esa decisión. La OTAN sí se comprometió a aceptar como miembros en el futuro a esas dos naciones y revisará en diciembre si les ofrece entonces una "hoja de ruta" para el ingreso.

En este sentido, Bush, afirmó que la oferta de la OTAN de ingreso a países balcánicos representa "un voto de confianza" en que Croacia y Albania continuarán sus reformas y serán "miembros firmes" de la Alianza. La Alianza Atlántica no extendió su invitación a Macedonia, debido a la disputa sobre el nombre de ese país con Grecia, pero Bush afirmó que una vez que se resuelva ese asunto "Macedonia debe ocupar su lugar en la OTAN, tan pronto como sea posible".