Los Duques de Cambridge, el príncipe William / Guillermo y Kate Middleton, y los Duques de Sussex, el príncipe Harry y Meghan Markle
Los Duques de Cambridge y los Duques de Sussex, a finales de 2018. GTRES

Las desavenencias entre los duques de Cambridge y los duques de Sussex son más que evidentes, lo que no parecía probable es que por ello fueran a romper uno de los legados de su madre, Lady Di.

Porque si bien, hace un año y tres meses, los cuatro fantásticos (así los apodó la prensa británica) aparecían presidiendo por primera vez juntos la celebración anual de la sociedad benéfica Royal Foundation, mucho han cambiado las cosas en este tiempo para que ahora todo parezca indicar que el príncipe Harry y Meghan Markle van a desvincularse de dicha sociedad.

Tal y como ha revelado la periodista de la realeza del diario The Sun, Emily Andrews, los duques de Sussex no tienen intención de mantenerse en activo en la fundación que los hermanos William y Harry crearon en 2009 con fines benéficos tal y como es enseñó su madre.

Las actividades de la Royal Foundation iban desde campañas como Heads Together, que trabajaba el tabú sobre las enfermedades mentales, hasta los Invictus Games, juegos que se realizaban con veteranos de guerra.

Con Kate Middleton y Meghan Markle incorporadas como patronas desde 2011 y 2018 (años en los que se casaron), respectivamente, su relación cada vez más fría ha derivado en esta drástica decisión.

Sin confirmación oficial por parte del Palacio de Buckinham ni del Palacio de Kensington, todo hace indicar que, en la reunión del próximo 19 de junio se confirmará la separación de los patronos. Un portavoz de la Royal Foundation ha asegurado que la decisión de los duques, eso sí, todavía no es firme.

Según el citado medio, ambos matrimonios comparecerán conjuntamente en diversos actos puntuales, pero este vínculo era el último realmente formal entre las dos casas, pues el anterior nexo era el Palacio de Kensington y los duques de Sussex decidieron crear una casa separada y mudarse a Windsor.

Una segunda fuente del medio no tiene reparos en afirmar que "las cosas empezaron a ir realmente mal entre los hermanos y, después de la boda, dejaron de verse en privado durante varios meses".

"Sus diferencias en cuanto al estatus, el dinero y [la actitud y comportamiento de] Meghan hicieron que la separación de sus casas se acelerara, así que tal vez era inevitable que dividieran también su fundación conjunta", asegura de la división entre los dos matrimonios.