Hospital General de Valencia
Hospital General de Valencia. GVA - Archivo

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (Fadsp) ha reclamado a las autoridades sanitarias que apliquen "de manera inmediata" las sanciones correspondientes a los implicados en el presunto caso de sobornos de la compañía alemana Fresenius a sanitarios españoles.

La Fadsp se ha referido a la información que publica este viernes El País que apunta a que nefrólogos de hospitales públicos de Valencia, Almería y Barcelona, entre otros centros sanitarios, recibieron entre 2007 y 2015 millones de euros en "pagos inapropiados", contratos de "consultoría sin control", "regalos" y "viajes", entre otras prebendas, de esta empresa alemana.

Ha advertido de que Fresenius está presente en el "proceso de privatización" llevado a cabo en los últimos años en hospitales públicos de distintas comunidades autónomas y ha pedido que se investigue detalladamente "estas concesiones, convenios o externalizaciones para descartar que se hubieran producido prácticas ilegales".

Esta Federación de asociaciones sanitarias ha alertado de que las privatizaciones y las conocidas como externalizaciones (privatizaciones de algunos servicios o prestaciones) "son un foco continuado de corruptelas y de derivación de recursos públicos para engordar los beneficios del sector privado".

La Generalitat ya está investigando

La Conselleria de Sanidad ya ha iniciado una investigación para averiguar si se han podido producir sobornos por parte de Fresenius a un profesional del Hospital General de Valencia. Así lo ha anunciado la vicepresidenta del Consell en funciones, Mónica Oltra, preguntada por la información publicada por El País.

La propia Conselleria ha explicado en un comunicado que se ha abierto un expediente informativo para recabar toda la información necesaria sobre este asunto, con el fin de ponerlo en conocimiento de las autoridades judiciales en caso de detectarse alguna irregularidad.

El objetivo de la compañía alemana, líder mundial en productos para diálisis, era lograr que los facultativos les adelantaran información confidencial sobre concursos públicos, "enviaran a pacientes a sus clínicas" y "utilizaran los productos más caros de la compañía".

La vicepresidenta ha asegurado que la Conselleria de Sanidad "obviamente ya está investigando la cuestión", y ha añadido que incluso podría ser materia de investigación penal si de la primera investigación "se deriva que hay algún ilícito penal, y en ese caso se derivaría a los tribunales".

Sanidad ha incidido en que esta esta situación se produjo durante el gobierno del Partido Popular: "Todavía hoy la Comunitat Valenciana sigue padeciendo las consecuencias de una etapa de corrupción generalizada y descontrol en la Administración pública que llevó a cabo el PP desde las instituciones".

El comunicado aclara que la persona a la que se refiere la noticia es Antonio Galán Serrano, que fue director general de Calidad y Atención al Paciente de la Conselleria de Sanidad, nombrado por el entonces president de la Generalitat Francisco Camps el 29 de octubre de 2004.

Los implicados fueron destituidos

Por su parte, Fresenius ha recordado en un comunicado que ya admitió los hechos, que ocurrieron "hace muchos años" y que los empleados de la compañía implicados fueron destituidos.

La compañía alemana explica que el pasado mes de marzo ya hizo público otro comunicado en el que informaba del acuerdo alcanzado con la justicia de Estados Unidos por el que pagaría 231,7 millones de dólares (207 millones de euros) para no ser procesada por la violación de la ley estadounidense de prácticas corruptas en el extranjero.

Este documento facilitado por la compañía destaca que, una vez que conoció el caso, inició su propia investigación y lo comunicó a las autoridades de Estados Unidos y, desde entonces, han tomado "todas las acciones necesarias" para resolver la situación.

La empresa hace hincapié en que ha tomado las medidas precisas para promover "una cultura de comportamiento empresarial ético" y para fortalecer los programas de controles internos a nivel mundial y continuarán haciéndolo "en estrecha cooperación con las autoridades": "Tenemos tolerancia cero ante cualquier conducta de ese tipo dentro de nuestra compañía".