La sentencia, que corrige un fallo anterior de la Sala número 6 de lo Contencioso-Administrativo de Bilbao, considera que ha quedado "probado que, tras tres años ocupando de manera eventual el puesto, ni siquiera se había hecho la valoración de convertir ese puesto temporal en estructural".

Asimismo, sostiene que, en el caso de esos puestos, "se trataba de nombramientos cuya única justificación era prestar servicios determinados de naturaleza temporal, coyuntural o extraordinaria" y "que no indicaban cuál era el puesto de trabajo concreto que debía ocupar".

Según ha señalado la Federación de Sanidad de CCOO de Euskadi, que ha dado a conocer la sentencia, el fallo "obliga a Osakidetza a reponer a la trabajadora en el puesto de trabajo del que la habían cesado" y que esa reposición se produce a todos los efectos, por lo que Osakidetza tendrá que pagar las retribuciones no percibidas por la trabajadora desde su cese en octubre de 2017 hasta su reincorporación.

La trabajadora despedida comenzó a trabajar en Osakidetza en 1990 y desde entonces encadenó nombramientos y prórrogas hasta 2017. Entre 2011 y 2017 hubo tan solo una interrupción de 11 días en los que no trabajó para Osakidetza.

En su comunicado, el sindicato ha denunciado que, desde hace años, la política de contratación de Osakidetza resulta "intolerable", puesto que se basa en "mantener una temporalidad disparatada en su plantilla".

CCOO Euskadi ha recordado que, según auditorías externas a Osakidetza, al cierre del año 2016 la temporalidad en Osakidetza era del 39,24% y del 42,18% al cierre del 2017, y ha denunciado que resulta "indemorable" cambiar la política de empleo del Servicio Vasco de Salud, "dotándola de transparencia pero, sobre todo, reduciendo la temporalidad y adecuando la plantilla estructural a las necesidades reales".

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