Solo el 10% de los coches en España será eléctrico en 2030
La movilidad sostenible está a la orden del día. Pixabay

En 2030 tan solo el 10% de los coches que circularán en España serán eléctricos. Así lo asegura un estudio de la Universidad Pontífica de Comillas, donde se aprecia que nuestra apuesta por la movilidad verde es mucho menor que la de otros países: de los 220 millones de unidades en activo en todo el mundo, el parque automovilístico español solo contará con entre 1 y 2,5 millones de eléctricos para dicha fecha. Un dato poco positivo en cuanto a este mercado que viene de la mano de las muchas dudas que aún tienen los conductores respecta a esta nueva modalidad de coche, quienes aún ven más contras que pros en su compra.

La autonomía real, el tipo de neumático, el número de electrolineras alrededor del hogar o del puesto del trabajo y el tipo de carga que habría que instalar en casa son solo algunas de las cuestiones más generalizadas alrededor del coche eléctrico, pero también está la desconfianza a esta nueva forma de conducción. Y es que, aunque muchos no se lo hayan planteado, no es lo mismo circular con un coche ecológico que con uno de combustible. Pero, ¿en qué se diferencian? Bajo estas líneas te lo contamos...


Diferencias básicas a la hora de conducir

  • Frenar es de otro siglo. Una de las novedades de los coches eléctricos es que están equipados con sistemas de recuperación de energía que convierten los motores en generadores en fase de deceleración. Esto implica que, cada vez que dejamos de apretar el acelerador, el sistema se ponga a funcionar, generando una fuerza muy similar a la del freno. Por eso, para conducir un eléctrico hay que olvidarse del papel del freno, tal y como lo conocíamos hasta ahora: usando la retención del sistema de regeneración de energía como freno, lo que nos permitirá además recuperar carga en las baterías.
  • Pisar a fondo no es una opción. Al contrario que los coches de combustión, los eléctricos no tienen un rango óptimo de revoluciones, sino que empiezan siempre desde cero. Si bien es cierto que esto los dota de una aceleración muy superior, también requiere un mayor control (y suavidad) sobre este pedal: ya no solo para evitar accidentes, también para prevenir un mal rendimiento de la batería.
  • Planificar es obligatorio. Aunque existen numerosas aplicaciones para dar con las electrolineras más cercanas, es fundamental gestionar bien el viaje, los kilómetros que podemos llegar a recorrer en una sola etapa y los puntos donde hay que hacer paradas obligatorias si no queremos tener algún disgusto en carretera.