¿Sabrías reaccionar si te fallasen los frenos?
En caso de emergencia, no es recomendable tirar del freno de mano de forma brusca. Freepik

Tener seguridad al volante no solo depende de no dudar sobre los protocolos de seguridad o en conducir solo por ciudad o carretera, también comprende la capacidad de reacción que tenemos antes los posibles imprevistos (ya sea un accidente leve o la aparición de un kamikaze en la autopista) para intentar minimizar los daños resultantes, tanto para nosotros como para el resto de conductores.


Entre los más probables, están las averías técnicas más frecuentes del motor, pero también existe la posibilidad de que ocurran otros más raros, como el fallo de los frenos, que, si tenemos en cuenta que son el sistema de seguridad activa más importante del automóvil, también es uno de los más peligrosos y mortales.


En caso de fallo inesperado, ¿sabrías cómo actuar?

En caso de notar durante la conducción alguno de los síntomas que advierten de unos frenos en mal estado, lo que nunca hay que hacer, tal y como aconsejan desde el Real Automóvil Club de España (RACE), es tirar del freno de mano de forma brusca y a elevada velocidad, ya que podrían bloquearse las ruedas traseras y ocasionar una pérdida de control del coche absoluta. Lo mismo ocurre si se apaga el motor, pues, si bien es cierto que irá perdiendo velocidad poco a poco, la servodirección dejará de funcionar y girar el volante será una tarea titánica.


Así, ante una situación de emergencia, además de mantener la mente fría e intentar no perder los nervios, lo primero que hay que hacer es dejar de pisar los pedales, encender las luces de emergencia para advertir del posible peligro y concentrarse en la carretera. Es fundamental pisar el freno repetidas veces y de forma intensa para aumentar la presión en el circuito en caso de fallo de la bomba. Si aún así persiste, lo mejor es ir reduciendo marchas mientras se ejerce una ligera pero continua tensión con el freno de mano manual.


Además, es importante buscar las salidas de la carretera donde se pueda llegar a parar el coche por completo con seguridad o las zonas de frenado de emergencias. Mientras, circular por el arcén ayudará al resto de conductores a entender que te encuentras en apuros.