¿Cuáles son las averías más frecuentes en un vehículo?
Un buen mantenimiento del vehículo es fundamental por la propia seguridad del conductor. peoplecreations/Freepik

Un buen mantenimiento del vehículo es fundamental, ya no solo para evitar futuras visitas al taller, sino por la propia seguridad del conductor. A medida que pasan los años las averías que sufre el vehículo suelen ir en aumento y por ello es importante realizar revisiones cada cierto tiempo.

Según se desprende del Barómetro de averías que realiza cada año el Real Automóvil Club de España (RACE), un mal mantenimiento del vehículo y la edad media de los automóviles han sido las principales causas de la mayoría de las averías en 2017.

Tal y como queda reflejado en el informe, las cuatro averías más frecuentes que se dan en los vehículos son las siguientes:

  • Batería: quedarse sin batería es una de las averías más comunes en España, sobre todo en invierno por las bajas temperaturas. El frío hace que se descarguen de forma que sea imposible arrancar el coche. Si se agota se puede recargar, aunque si es demasiado antigua posiblemente se repita la incidencia ya que las baterías tienen una vida útil entre tres y cinco años. Según el último barómetro de averías 2017 publicado por el RACE, 165.000 asistencias fueron ocasionadas por dicho elemento, el doble que la segunda causa de avería.
  • Neumáticos: son el punto de contacto entre el coche y el asfalto y, por tanto, un elemento clave que hay que revisar. A medida que los kilómetros del vehículo aumentan, las ruedas se van deteriorando. Es fundamental ir controlando su estado cada cierto tiempo. Hay que revisar tanto la presión del neumático como el estado de la goma. Si la rodadura de la goma es inferior a 1,6 milímetros de profundidad significa que la rueda está desgastada y es hora de cambiarla. En cuanto a la presión correcta debe ser la indicada por el fabricante en función de la carga del vehículo.
  • Motor: los fallos en el motor son la tercera avería más frecuente. El motor es la piedra angular del vehículo y las averías que se pueden dar son muy variadas (bujías en mal estado, mala lubricación o refrigeración, acumulación de gases de escape...). Lo más recomendable, sobre todo en invierno, es calentar el motor a ralentí para que los líquidos (frenos, aceite...) alcancen la temperatura correcta antes de circular. El motor requiere un mantenimiento periódico por ello es imprescindible pedir cita en el taller al menos una vez al año.
  • Bomba o inyector diésel: la bomba de agua hace circular el líquido refrigerante del motor hacia el radiador para que el motor se encuentre siempre en su temperatura óptima. Una avería puede tener serias consecuencias sobre el motor. Por otro lado, el inyector es el encargado de enviar la cantidad de combustible necesaria al motor. Expulsión de humo negro por el tubo de escape o tirones durante la marcha son algunos de los síntomas que indican que los inyectores están fallando. Para evitar posibles averías es importante evitar circular con el depósito en reserva y cambiar el filtro del combustible con la frecuencia debida.