Atento a las señales: puede que los frenos de tu coche están en mal estado
Ante cualquier posible señal, lo mejor es acudir al taller para asegurarse de que no se corre peligro. Freepik

Ganar seguridad al volante no solo implica sentirse más cómodo mientras se circula por una ciudad, también conlleva aprender a escuchar lo que el coche nos dice para saber cuándo puede estar cerca de sufrir alguna de las averías más comunes derivadas por el uso. Por eso, aunque a muchos les pueda parecer algo insignificante, hay que entender los rugidos del coche y atender a los cambios leves que se producen para anticiparse a cualquier imprevisto.

  • Ejerce resistencia. Cuando el pedal está duro y ejerce resistencia cuando se presiona es posible que falte líquido de freno, que las pastillas se hayan cristalizado, que el disco de frenos se haya averiado o que el pistón de la pinza haya dejado de rendir.
  • Con vibraciones. Teniendo en cuenta que es normal que el pedal vibre ligeramente cuando se frena a fondo por la activación del sistema ABS, en cualquier otra situación puede ser síntoma de avería. Lo habitual en estos casos es que haya alguna deformación u ondulación en los discos que provoque trompicones en el giro y, también, la sensación de temblor.
  • Mucha carrera. Si hay que pisar el pedal más a fondo de lo habitual para conseguir una frenada leve, es probable que las pastillas, el líquido de frenos o el sistema hidráulico tengan algún problema. En el primer caso será cuestión de desgaste, mientras que en los dos posteriores puede deberse a una fuga, deterioro o escasez, en el caso del líquido, o la existencia de burbujas de aire, en el sistema. En cualquiera de los tres casos, lo mejor es purgar el sistema y rellenar de nuevo el líquido para asegurarse que el problema queda resuelto.
  • Chirría al pisarlo. Cualquier sonido que pueda emitir el pedal a la hora de pisarlo puede ser un síntoma de fallo, ya sea por la presencia de algún objeto que dificulte su entrada o porque se haya desgastado su mecanismo.