Los mejores modelos eléctricos para decir adiós al diésel
Los modelos cuentan con mapas propios que localizan las electrolineras más cercanas para comodidad del conductor. Unsplash

Aunque aún hay muchos conductores con prejuicios sobre los coches eléctricos, noticias como el estreno de Minimó, la revolucionaria novedad de Seat, están consiguiendo que, poco a poco, cada vez más usuarios se suban al carro de la eficiencia. No obstante, la autonomía real de estos vehículos y el tiempo que tardan en cargarse aún preocupan a los que se inician en este mundo; por lo que conviene tener claro el funcionamiento de las baterías, el mapa de las electrolineras de la zona y, por supuesto, los modos de carga disponibles para disfrutar del eléctrico sin complicaciones.


¿Qué tipo de carga me conviene tener en casa?

  • Modo 1. Utiliza la toma doméstica tipo Schuko, habitual en todos los hogares, y conecta directamente con el coche; es decir, que no existen comunicaciones entre la infraestructura de carga y el vehículo eléctrico. Suele tardar más de 10 horas, si se busca cargar al 100% la batería.
  • Modo 2. Al igual que en el modo de recarga anterior, este también se sirve de la toma doméstica Schuko, con sistemas de función piloto incluidos en el cable. Este dispone, además, de un dispositivo intermedio de control que verifica la conexión con el vehículo: en caso de no ser efectiva, alertará al usuario.
  • Modo 3. En este caso la toma ya no es la Schuko, sino la Mennekes, un cable una potencia de 7,4 kW, 11 kW en conexión trifásica (16 amperios por fase) o de 22 kW en una conexión trifásica (32 amperios por fase). Llevan hilo piloto de comunicación integrado en el propio punto recarga. En estos casos, el tiempo de carga suele ser más breve, y en aproximadamente 4 horas se puede obtener una carga completa.
  • Modo 4. Ubicadas en instalaciones que pueden soportar una potencia de 43 kW en tomas trifásicas de 62 amperios a través del cable Mennekes, estas recargas son las ideales para viajes largos o continuos. Son habituales en centros comerciales y puntos de recarga profesionales, estas estructuras con conversor a corriente continua son los ideales para las cargas más veloces. Así, en cuestión de 30 minutos se puede alcanzar el 80% de la batería.