Miles de personas salieron este martes a las calles en Buenos Aires golpeando cacerolas y sartenes para secundar el primer 'cacerolazo' contra la presidenta argentina, Cristina Fernández, unas horas después de que anunciara que no negociará con los productores agropecuarios.

Fernández asegura que no cederá a la "extorsión"

En zonas céntricas de la capital, como los residenciales Barrio Norte y la Recoleta, cientos de vecinos salieron a las calles y otros secundaron el 'cacerolazo' desde sus balcones, cortaron el tráfico y gritaron consignas en contra de la mandataria.

Batiendo cacerolas en las calles de Barrio Norte, Naná, de 56 años, y Jorge, de 60, dijeron que esta era su manera de "demostrar pacíficamente" su "disconformidad" con el Gobierno y lamentaron que la presidenta "provoque división en la sociedad argentina".

No cederá a la "extorsión"

Fernández, que acaba de cumplir sus primeros cien días de gestión, anunció que no cederá a la "extorsión" de los productores agropecuarios, que ratificaron hoy su intención de mantener la protesta iniciada hace dos semanas contra el aumento de los impuestos a las exportaciones de granos y la política gubernamental.

En el interior del país, miles de productores agropecuarios secundan las movilizaciones convocadas por las cuatro patronales del sector con cortes en las carreteras, bloqueos y piquetes. El 'cacerolazo' se hizo popular en Argentina como forma de protesta durante el colapso económico y político de finales de 2001 y parte de 2002.

La última vez que se registró un 'cacerolazo' en Buenos Aires fue en marzo del pasado año, cuando miles de vecinos salieron a las calles indignados para protestar por un gigantesco apagón que se prolongó durante más de 24 horas.

Apoyo al Gobierno

El ex presidente argentino Néstor Kirchner (2003-2007) ha convocado para el próximo jueves un acto en Buenos Aires, en apoyo al Gobierno que encabeza su esposa y en repudio a la huelga comercial de los agropecuarios, dijo a la prensa el alcalde de la localidad de Florencio Varela, Julio Pereyra.