James
James, vizconde de Severn, en una fotografía de 2016. GTRES

Que los miembros de la familia real británica disfrutan poniéndose al volante de sus coches es un hecho.

El duque Felipe de Edimburgo, a punto de cumplir los 98 años, sigue siendo un apasionado de los coches. De hecho, aunque renunció a su carné de conducir el pasado mes de febrero, recientemente ha sido fotografiado conduciendo de nuevo su Land Rover, eso sí, en los terrenos del castillo de Windsor.

Al parecer, su nieto seguirá sus pasos. Según informa The Daily Mail, James, vizconde de Severn, el menor de los ocho nietos de la reina Isabel II, fue fotografiado conduciendo el Land Rover de su padre, el príncipe Eduardo, por las mismas calzadas del castillo de Windsor que su abuelo.

Según muestran las imágenes, su madre, la condesa de Wessex, viajaba en el asiento de copiloto, por lo que se da por hecho que el pequeño, de 11 años, cuenta con el beneplácito de sus progenitores.

Además, la prensa británica recuerda que ni Felipe de Edimburgo ni su nieto han cometido ninguna infracción de tráfico, ya que no estaban conduciendo por una carretera pública sino dentro de los terrenos del castillo.