Doria Ragland
Doria Ragland, madre de la novia, emocionada en el enlace de su hija. GTRES

Ya está todo más que listo para la llegada del primer hijo de los duques de Sussex. El príncipe Harry y su mujer Meghan Markle serán en pocos días padres primerizos y quieren estar rodeados de los suyos.

Para Markle, que hace poco rechazó a los ginecólogos de la reina para elegir su propio equipo médico, había alguien que no podía faltar en uno de los días más felices de su vida: la mujer que tanto luchó por ella y a quien considera que le debe todas las virtudes que posee. No es otra que su madre Doria Ragland.

La que será abuela del bebé ya está al lado de su pequeña en Frogmore Cottage, la residencia de Windsor en la que viven ahora mismo los impacientes duques. No es su primera visita a Meghan Markle, pero siempre busca pasar desapercibida.

Ya durante el fin de semana Doria Ragland estuvo acompañando a Meghan mientras su esposo asistía al nonagésimo tercer cumpleaños de la reina Isabel II, que celebró en una ceremonia íntima junto a su familia.

Ragland estuvo con su hija, que dará a luz a finales del presente mes o principios de mayo. De ahí que, como es tan inminente que salga de cuentas un bebé cuyo futuro nombre copa las casas de apuestas, la futura abuela haya viajado desde Los Ángeles para acompañar a Markle.

Mientras esté fuera, explicaba el diario The Sun, Doria Ragland ha cancelado sus clases de yoga y contratado a una persona para que se haga cargo de su casa y pasee a sus perros mientras esté al otro lado del Atlántico.

La misma publicación, que da por hecho que su estancia será de unas pocas semanas, descarta así el rumor que aseguraba que estaba buscando piso en Reino Unido para mudarse y estar cerca de su hija y de su nieto.

Abuela orgullosa

Doria Ragland será, en todo caso, la abuela materna del bebé. Este no podrá conocer a la paterna, Lady Di y solo mantendrá relación con su abuelo materno, el polémico Thomas Markle, si hace las paces con su hija.

A Ragland no le gusta la vida pública, rehuyendo en numerosas ocasiones de los medios, lo que es, quizá, una de las virtudes que más gustan en la casa real británica.

Solo se la pudo ver en la boda de los duques de Sussex, siendo la única invitada de la familia cercana de la novia, y en un acto de su hija por la presentación de un libro. Hasta rechazó la invitación de la Reina de pasar con ellos las Navidad en Sandringham.