Asesinato Irlanda del Norte
La policía acordona el lugar en el que la periodista Lyra McKee murió por heridas de bala en Londonderry. Joe Boland / North West Newspix / EFE

La policía norirlandesa cree que "hubo más de una persona" involucrada en el asesinato a tiros el jueves por la noche de la periodista Lyra McKee durante una serie de disturbios ocurridos en Derry.

Así lo indicó este viernes en una rueda de prensa en el ayuntamiento de esa ciudad el subinspector de la Policía Stephen Martin, del cuerpo de Irlanda del Norte.

"Sin duda, creemos que hubo más de una persona implicada en esto anoche. Obviamente, solo una persona apretó el gatillo, pero hubo más de una", afirmó el agente, al admitir que aún es "demasiado pronto" en el transcurso de la investigación abierta para poder confirmar las edades de los sospechosos.

Martin dijo que el ataque, que formó parte de "un complot orquestado", ha dejado a muchos "con el corazón roto" en Derry y que con ese acto no "se habrá logrado nada más que sumir a una familia en el luto" y condenar a la ciudad de Derry "a los peores titulares" en Viernes Santo, "21 años después de la firma del Acuerdo de Paz".

El policía aludió a la operación de seguridad que los agentes llevaban a cabo antes del tiroteo en el barrio residencial de Creggan, donde efectuaban redadas en algunas propiedades a fin de desmantelar una conspiración para atacar a la policía y "prevenir actos violentos inminentes" por parte de disidentes.

Nuevo IRA

Según explicó, los autores de los disparos, presuntamente disidentes del llamado Nuevo IRA, "incitaron" a grupos de jóvenes a provocar los disturbios, en los que se arrojaron 50 cócteles molotov contra coches de la Policía y se quemaron dos vehículos policiales.

"Llevamos a cabo redadas anoche porque creíamos que había gente en esta ciudad que perpetraría durante este fin de semana ataques asesinos contra la policía y quizás otros actos, como los vistos aquí en enero y la explosión en Bishop Street", dijo.

La reportera muerta, de 29 años y natural de Belfast, resultó gravemente herida en la cabeza sobre las 23.00 GMT del jueves, después de que un pistolero enmascarado abriera fuego de forma indiscriminada contra efectivos policiales en el área de Creggan, una zona residencial llena de niños y adolescentes.

Los agentes trasladaron a McKee en un vehículo policial al hospital de Altnagelvin, sin que se pudiera hacer nada por salvar su vida.

La periodista, que en el momento de los tiros no estaba trabajando, se había mudado recientemente a Derry para vivir con su pareja y era editora de un portal informativo de California sobre noticias de la industria de los medios de comunicación.

McKee, a quien sus colegas recuerdan como un profesional íntegra, apasionada y comprometida, era también todo un referente en Irlanda del Norte para la comunidad LGBT.