Surtidor de gasolina
Un surtidor de gasolinera. GTRES

La diferencia de precio actual entre el diésel y la gasolina se sitúa en 7,6 céntimos por litro, lo que supone que, en apenas un mes, desde la semana del 11 de marzo, se ha incrementado más del doble, en concreto un 237%, puesto que entonces cayó a su mínimo histórico, 3,2 céntimos.

Según los datos extraídos del boletín petrolero que elabora la Comisión Europea, la diferencia de precio de ambos carburantes ha mantenido una tendencia continua al alza en estas últimas cuatro semanas, pasando de 3,2 a 3,8 céntimos en la primera, de 3,8 a 5 en la segunda y de 5 a 6,3 en la tercera.

Anteriormente, el precio de la gasolina se había ido acercando de forma casi continua al del diésel desde agosto del año pasado, cuando se situaba en 10 céntimos por litro hasta alcanzar ese mínimo de 3,2 céntimos. Tras estas subidas, su diferencia es ahora la más alta desde octubre.

De forma previa a esa caída, el diferencial de coste de ambos carburantes se venía manteniendo en un rango de entre 9 y 11 céntimos desde septiembre de 2017 hasta que empezó a caer en agosto.

Por ejemplo, la diferencia de precio entre ambos carburantes en las gasolineras se situaba en 9,8 céntimos hace justo un año, cuando la gasolina tenía un precio de 1,253 euros por litro y el diésel de 1,155 euros. De hecho, desde entonces el gasóleo se ha encarecido un 6,7% y la gasolina un 4,4%.

Antes, la mayor diferencia se produjo en febrero de 2016, cuando la gasolina llegó a ser 18,6 céntimos más cara que el diésel, en un momento en que la primera costaba 1,10 euros por litro y el segundo 91 céntimos.