El acusado de asesinar a un joven en una playa de Redondela dice que no recuerda
El acusado de asesinar a un joven en una playa de Redondela dice que no recuerda PAULA JUSTO-EUROPA PRESS

El hombre acusado de haber asesinado a un joven en la playa de Arealonga, en Redondela (Pontevedra), en la noche de San Juan de 2017, ha afirmado este lunes ante la Audiencia de Pontevedra, que no recuerda haber disparado, y su defensa ha alegado que estaba bajo la influencia del alcohol y que padecía síndrome de abstinencia por su dependencia de la droga.

José Luis L.P. se sienta esta semana en el banquillo de los acusados de la sección quinta de la Audiencia Provincial (con sede en Vigo), y se enfrenta a penas que suman 42 años de cárcel, como presunto autor de un delito de asesinato, una tentativa de asesinato, una tentativa de homicidio y un delito de tenencia ilícita de armas. El hombre será juzgado por un tribunal de jurado.

Durante su declaración en la vista oral, el acusado ha afirmado que, en la noche de los hechos, había estado bebiendo alcohol, y ha asegurado que no recuerda el momento en que, supuestamente, disparó a bocajarro a Daniel B.P., después de que éste le recriminase por orinar en la playa. "Tengo vagos recuerdos de esa noche; el primer recuerdo que tengo es estar ya detenido en Comisaría, y cuando me dijeron por qué había sido, me volví loco", ha declarado.

Según ha explicado, había estado consumiendo bebidas alcohólicas en las horas previas al crimen, y también estaba tomando medicamentos por problemas psiquiátricos. Asimismo, ha asegurado, a preguntas de su letrada, que es drogodependiente "desde los 12 años".

En el juicio ha declarado también un testigo, que estuvo con el acusado durante esas horas previas, y ha confirmado que "no se le veía muy bien", debido al alcohol consumido. Asimismo, ha reconocido que, en uno de los locales, pudo ver la culata de un revólver en la bandolera de José Luis, aunque el acusado "le quitó hierro" y creyó que era un arma "de broma".

Este compareciente, que afirmó no haber presenciado el asesinato, también ha confirmado que, cuando se iba a marchar para su casa, el acusado iba junto a él pero, nada más llegar a un callejón "se echó a correr". "Ahí fue cuando me di cuenta de que había pasado algo", ha indicado.

TESTIGOS

En la jornada de este lunes, también han prestado declaración varios testigos de los hechos. Entre ellos, un amigo de la víctima que confirmó que Daniel se dirigió al acusado para advertirle de que no orinase en la playa, porque "había unas chicas durmiendo" en el arenal.

En ese momento, ha relatado, vio cómo la víctima hacía un gesto "como de querer apartar algo" e, inmediatamente, escuchó un ruido y vio a Daniel dar dos pasos a un lado y "desplomarse". "Me acerqué y le levanté la camiseta, y ya vi un agujero. El acusado se me acercó a un hombro y me dijo 'no es para tanto'. Esa frase nunca la olvidaré", ha manifestado.

Por otra parte, ha declarado un joven, a quien el acusado supuestamente también disparó (aunque sin acertar a darle) y dos de sus amigos. Este testigo ha confirmado que se enfrentó al acusado al ver caer a la víctima, aún sin saber exactamente que había sido por un disparo, y le empujó. "Cuando vi que sacaba un revólver de su bandolera, eché a correr. Escuché que disparaba, pero no me di la vuelta", ha señalado.

Los dos amigos que acompañaban a este testigo, han coincidido en apuntar que el acusado disparó con intención de alcanzarle y que, si no lo hizo, fue "de milagro".

PETICIÓN DE PENAS

El ministerio público sostiene que, además del asesinato de Daniel, el acusado es autor del intento de asesinato de ese testigo que se le encaró, y del intento de homicidio de los agentes que le detuvieron. Asimismo, le atribuye un delito de tenencia ilícita de armas, y pide que se le aplique la circunstancia agravante de reincidencia (el acusado tiene antecedentes por la tenencia ilícita de armas y por otros delitos).

Por estos hechos, pide para él penas que suman 42 años de cárcel, así como la prohibición de acercarse a la familia de Daniel B.P., y la prohibición de acercarse al testigo al que disparó. También reclama la indemnización que corresponda a los allegados de la víctima.

Mientras, la acusación particular, que ejerce la familia del joven fallecido, ha pedido 28 años de cárcel para el acusado, ya que se acusa solo por los delitos de asesinato y tenencia ilícita de armas. El abogado de la familia, quien ha contrapuesto la vida de Daniel, "dedicada al trabajo", con la vida del acusado, "dedicada al delito", también ha reclamado indemnizaciones que suman 326.000 euros, y que se le prohíba acercarse a ellos durante 30 años.

DEFENSA

La defensa de José Luis L.P. ha reclamado la libre absolución, y ha solicitado que, en caso de ser declarado culpable, se le aplique la eximente de alteración psíquica o de intoxicación plena por consumo de alcohol o, en todo caso, que se contemplen estas circunstancias como atenuantes.

Asimismo, esta parte sostiene que hubo una discusión previa del acusado y la víctima, y que, en el momento de los hechos, José Luis estaba exento de responsabilidad criminal porque "tenía anuladas sus capacidades cognitivas y volitivas", ya que padece un "trastorno disociado de personalidad" y estaba bebido.

Según ha mantenido la letrada de la defensa, en el caso de los disparos realizados en un segundo momento (supuestamente, contra un testigo), el acusado "no apuntó a nadie". Del mismo modo, ha defendido que tampoco opuso resistencia al ser detenido.

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