Esta licitación también engloba los anteproyectos de cuatro nuevas zonas interiores. Finalmente, el contrato asignaría, en su caso, la dirección de las obras.

El 'Ekoparque Arantzadi', en sus dos fases, sumará una superficie total de 150.000 m2 y la base de su diseño, que deberá redactarse una vez se adjudique el contrato, es un triple concepto en el plano técnico: el impulso a la sostenibilidad y la educación ambiental, la puesta en valor de usos tradicionales de ese espacio y el fomento de la economía circular como modelo productivo que minimice el uso de recursos naturales y energía, ha destacado el Consistorio pamplonés en una nota.

Dentro del contenido del contrato, que se analizará en la sesión del miércoles, se recoge la redacción en el plazo de diecisiete semanas de todas las medidas concretas de intervención por un presupuesto de 98.736 euros (30.976 euros para redacción de proyecto; 36.784 euros por los anteproyectos y 30.976 vinculados a la dirección de obras).

Una de las características de este meandro del Arga es que alberga un bosque de crecida sobre el que se proponen actuaciones complementarias a fin de fomentar su uso. La propuesta de A221 Arquitectura e Ingeniería considera que el río Arga está desnaturalizado por la acción humana y abogan por una intervención lo más natural posible para reducir la afección que producen las crecidas del río.

Respecto del tráfico, en la propuesta que el miércoles estudiará la Gerencia de Urbanismo, se aboga por priorizar la movilidad peatonal, limitando el tráfico a motor salvo para vehículos de emergencia y para el acceso a las piscinas y a la residencia El Vergel y servicio para los trabajadores del parque (Fundagro, Elkarkide, Escuela Taller).

Esta propuesta plantea eliminar el anillo de circulación obligatoria y sustituirlo por accesos de ida y vuelta de pequeña sección, en un afán de disminuir velocidad y accesibilidad rodada, limitándola a los mínimos imprescindibles y afectando lo menos posible al interior del parque. Asimismo, se propone estudiar actuaciones respecto del transporte público (línea 16) para facilitar un servicio gratuito o de coste reducido entre Trinitarios y Aranzadi.

La propuesta que estudiará Gerencia de Urbanismo plantea que, dado que el parque queda totalmente desierto por la noche, los transeúntes sienten cierta inseguridad y esa situación facilita el vandalismo. Por ello, se habla de la posibilidad de cerrar el parque por la noche, además de poder prever la instalación de cámaras de grabación y aumentar la iluminación en los puntos clave.

Para la mejora de las zonas de acceso y de estancia de los espacios interiores se buscará sustituir escaleras por rampas en las zonas que a las que hoy es dificultoso llegar con cochecitos de bebé o por parte de personas con movilidad limitada, una medida que hace referencia a los paseos hormigonados del bosque de crecida. Asimismo, se trabajará en usar materiales sostenibles en el mobiliario del futuro Ekoparque, como ecotraviesas en los bancos de estancia, unos materiales que requieren poco mantenimiento y pueden soportar posibles inundaciones.

LOS CUATRO ANTEPROYECTOS

Por otra parte, en la zona interior del meandro, en segunda fase se incluirán cuatro nuevos espacios: una zona natural de juegos con frontón junto a las piscinas municipales; un espacio referente de educación ambiental y arte en los edificios de Casa Arraiza; una escuela de agroecología y economía circular y una granja educativa con un núcleo zoológico con animales de granja, que también servirá para la investigación. Estos dos últimos espacios configurarán la Escuela de horticultura que se quiere potenciar. La redefinición del proyecto se completa con una zona de esparcimiento canino donde fomentar las buenas prácticas.

La propuesta en Gerencia de Urbanismo incluye la redacción de los cuatro anteproyectos específicos, siempre teniendo en cuenta la reducción del impacto visual en la medida de los posible, manteniendo la tendencia de naturalización del medio. Para ello, entre otras medidas, se propone usar madera en las construcciones, aprovechar las zonas de pasto para la ganadería, conservar las huertas de la finca de Soto y hacer una gestión sostenible de los restos de poda.

También se buscará respetar la vegetación ya existente, como los árboles de gran porte de Casa Soto y Casa Arraiza, y eliminar especies invasoras como el Ailanto (Ailanthus Altissima), reintroduciendo especies animales, por ejemplo, en la zona de juegos.

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