En una nota, el abogado del perjudicado ha aclarado que él no denunció directamente al alcalde y a un vecino, sino que denunció "por los insoportables, continuos y perjudiciales ruidos provocados por la celebración de eventos en la gran carpa, sin licencia, situada en una parcela anexa al hotel-restaurante".

Por tanto, "en ningún momento denunció al alcalde, limitándose a poner en conocimiento de las autoridades locales las molestias sufridas", ha detallado, para agregar que no se adoptó "ningún tipo de medida por parte del Ayuntamiento". Ello originó que el juzgado incoase diligencias sobre el asunto y que, tras tomarles declaración, investigara tanto al alcalde, como al propietario del hotel-restaurante donde se celebraban los eventos.

Asimismo, ha precisado que "el caso no obedece a un conflicto entre vecinos en el que una de las dos partes finalmente ha decidido denunciar al considerarse perjudicada ante la supuesta emisión de ruidos generados por el desarrollo ocasional de la actividad de hostal-restaurante", ni a "la supuesta emisión de ruidos, ni ocasional actividad".

Al respecto, ha indicado que "el exceso de ruido ha sido constatado por la Dirección General de Prevención y Calidad Ambiental, perteneciente a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, emitiendo un informe técnico sobre la afección acústica de las celebraciones desarrolladas en las carpas ilegales sobre la vivienda de los denunciantes".

En este sentido, dicho informe concluye que "ninguno de los equipos de música utilizados tiene instalado un controlador-limitador acústico, arrojando un resultado superior para las áreas acústicas objeto de la prueba, según los términos del Real Decreto 1367/2007", de manera que el resultado del informe de ensayo ha sido "desfavorable".

Además, ha expuesto que "las 35 denuncias interpuestas evidencian que la actividad no ha sido ocasional, más aún cuando todas las celebraciones se comprendían en un corto período de tiempo, fundamentalmente, en los meses de primavera y verano".

Mientras, ha comentado que "es cierto que ha tenido lugar algún encuentro entre las partes", pero "ni han sido diversos, ni han servido para nada, pues ninguna medida ha adoptado ni el propietario del hotel-restaurante, ni el Ayuntamiento para evitar o minorar los graves perjuicios derivados de los acreditados y desproporcionados niveles de ruido".

"UN PUNTO DE DIFÍCIL RETORNO"

Entretanto, el letrado ha asegurado que su cliente ha intentado "evitar la judicialización del problema, no habiendo sido posible alcanzar un acuerdo entre las partes", si bien "lamentablemente, ni el propietario del hostal-restaurante, ni el alcalde, ni el Ayuntamiento han tomado cartas en el asunto hasta que el procedimiento judicial ha alcanzado un punto de difícil retorno".

Igualmente, ha mostrado "el más absoluto respeto" a la petición del Ministerio Público, al tiempo que ha agregado que "no hay más perjudicados" que sus representados y sus hijos, "quienes han tenido que soportar los gravísimos perjuicios derivados de la expresada situación, ante la impasible actitud de las demás partes".

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